Keda Perú, filial china del grupo Twyford International, puso en marcha su primera planta de vidrio flotado en Cañete con una inversión inicial de US$150 millones y proyecta una segunda línea por similar monto.
La planta, ubicada en la región Lima, inició operaciones el 7 de octubre tras tres años de construcción y culminó la conexión con gas natural el 18 de agosto. Actualmente produce entre 450 y 500 toneladas diarias, con proyección de llegar a 600 toneladas en dos o tres meses. La compañía destinará el 70% de su producción al mercado interno y el 30% a exportaciones, con envíos inminentes a Brasil, Colombia, Bolivia y Estados Unidos.
Dato clave: La planta opera con una capacidad inicial de 450–500 toneladas/día y planea duplicar su producción con una segunda línea de US$150 millones.
La elección de Cañete se debió a la disponibilidad de insumos clave, especialmente gas natural con precios competitivos, y a su ubicación estratégica en la costa central, lo que facilita la logística hacia Lima y los corredores viales. La infraestructura ya cuenta con todas las obras civiles y el montaje industrial concluidos, y opera con su horno de fusión encendido desde hace un mes. La empresa ya estableció alianzas con importantes fabricantes peruanos como Corporación Limatambo, Corporación Corrales y HPD Glass Group, que recibirán vidrio con ventajas en costo, rapidez y estabilidad de suministro.
Contexto
Este proyecto marca un hito en la industrialización del sector de materiales de construcción en Perú, al introducir tecnología avanzada de vidrio flotado —hasta ahora importada— y reducir la dependencia de productos extranjeros. La entrada de Keda Perú responde a la creciente demanda del sector inmobiliario y de infraestructura, respaldada por políticas estatales que incentivan la inversión manufacturera. Además, refuerza la relación comercial entre Perú y China, que en los últimos años ha diversificado sus inversiones más allá de la minería hacia sectores industriales y de servicios.
¿Qué sigue?
Keda Perú avanzará en la implementación de la segunda línea de producción, cuya inversión también ascenderá a cerca de US$150 millones, lo que duplicaría su capacidad instalada. Paralelamente, intensificará sus operaciones de exportación, comenzando con despachos de 10 contenedores por envío. La compañía también busca consolidar su presencia en mercados latinoamericanos y norteamericanos, con miras a convertirse en un hub regional de producción de vidrio plano.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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