Perú enfrenta una brecha de talento en tecnología, con solo 0.185% de su fuerza laboral capacitada en IA, pese a liderar la región en graduados STEM.
Según datos de IDC Custom Solutions y Huawei, América Latina registra una carencia de 2.5 millones de puestos tecnológicos no cubiertos, y hacia 2027, el mercado laboral exigirá no solo el uso básico de inteligencia artificial, sino su integración estratégica en procesos. Expertos consultados por Gestión señalan que las habilidades en IA, análisis de datos, ciberseguridad y automatización ganarán protagonismo, con un panorama donde el 39% de las competencias clave cambiará para 2030, según el World Economic Forum.
Dato clave: En Perú, aunque el 29.6% de los graduados universitarios provienen de carreras STEM —la mayor proporción de la región—, apenas 0.185% de la fuerza laboral posee habilidades específicas en inteligencia artificial.
La evolución del perfil profesional no se limita a dominar herramientas de IA, sino a rediseñar flujos de trabajo en torno a ellas: identificar dónde intervenir, validar resultados, integrar sistemas y optimizar decisiones. Juan Carlos Martínez, de BSG Institute, enfatiza que la productividad individual ya no basta; se requiere una reingeniería de procesos. Marjorie Ann Guerra, de TIVIT Latam, revela que, si bien el 44% de profesionales en Lima usa IA generativa, solo el 26% ha recibido capacitación formal, lo que evidencia una desconexión entre adopción y formación. Yuri Herrera, de Cibertec, señala que la transformación afectará no solo a tecnólogos, sino también a profesionales de marketing, finanzas, diseño, desarrollo de software y gestión de procesos, quienes deberán incorporar IA dentro de sus especialidades.
Contexto
La demanda de habilidades digitales avanzadas se acelera en sectores con tareas repetitivas y centradas en procesamiento de información: finanzas, administración, atención al cliente, recursos humanos y operaciones. La reconversión no implica abandonar una profesión, sino potenciarla con tecnología. Guerra explica que los trabajadores deberán automatizar tareas, asumir funciones de supervisión, interpretar datos generados por sistemas y redirigir su tiempo hacia análisis y toma de decisiones estratégicas. Herrera subraya que las empresas requieren profesionales capaces de colaborar con sistemas de IA, no solo operarlos.
¿Qué sigue?
La capacitación continua y la integración curricular en entornos educativos se vuelven prioritarias para cerrar la brecha de talento. Se proyecta que, para 2027, las empresas exigirán perfiles híbridos: expertos técnicos con capacidad de aplicar IA en contextos reales. La adaptación no será opcional: será condición para la empleabilidad y la competitividad organizacional.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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