Empresarios, expertos y autoridades coinciden en que la formalización debe dejarse de ver como una obligación legal y transformarse en una estrategia clave para mejorar la competitividad y generar empleo de calidad.
En el marco del “Encuentro Empresarial 2026: empresas que generan empleo”, organizado por la Unión Europea y con apoyo de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), especialistas como Wendy Chávez (MTPE), Federico Thielemann (AHK) e Ítalo Cardona (OIT) destacaron que el 70% de los empleos en la región andina se crean en microempresas, de las cuales cerca del 90% operan en la informalidad. En Perú, este porcentaje alcanza el 70%, según datos de la OIT.
Dato clave: En la región andina, entre 7 y 8 de cada 10 empleos se generan en empresas con menos de 10 trabajadores, y cerca del 90% de estas operan informalmente.
La discusión giró en torno a cómo superar barreras estructurales que desincentivan la formalización, como la sobrecarga burocrática, la desconexión entre la formación académica y las necesidades del mercado laboral, y la percepción errónea del empresariado. Chávez señaló que más del 60% de los jóvenes egresados terminan trabajando en ocupaciones distintas a su especialidad, lo que refleja una brecha formativa. En respuesta, el MTPE impulsa esquemas de formación dual de corta duración con gremios como ADEX y lanzará la plataforma “Perú Certifica” para agilizar la evaluación y certificación de competencias en oficios como carpintería y pintura, con especial énfasis en el sector agrario.
Contexto
El debate sobre formalización se inscribe en un escenario de baja productividad y alta informalidad que limita el desarrollo económico inclusivo. Thielemann citó el modelo alemán dual, donde el 70% de la formación es práctica en empresa y el 30% teórica, y recordó que en Argentina hasta el 95% de los jóvenes formados bajo este esquema logran contratación formal. Cardona subrayó que la sobrecarga administrativa consume recursos que las pequeñas empresas no pueden destinar a inversión o capacitación, mientras que el sistema educativo avanza a un ritmo más lento que la evolución del mercado laboral, lo que agrava la escasez de talento calificado. Estas dinámicas explican por qué, pese al crecimiento económico, el mercado laboral peruano sigue dominado por empleos precarios y sin protección social.
¿Qué sigue?
Se prevé la implementación progresiva de “Perú Certifica” y la expansión de alianzas público-privadas para la formación dual, con énfasis en sectores estratégicos como agroindustria y manufactura. Autoridades y gremios buscan construir una narrativa que vincule formalidad con acceso a mercados, financiamiento y sostenibilidad empresarial. La clave será lograr consensos entre Estado, empresas y educación para convertir la formalización en una palanca de productividad y bienestar laboral.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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