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Expansión provincial Viña Vieja Crecimiento provincialCrecimiento totalCrecimiento volumenCrecimiento facturaciónMercados: Cajamarca, Jaén, Moyobamba, Chachapoyas, Quillabamba, Sicuani

Viña Vieja impulsa su expansión geográfica y productiva, con crecimiento del 19% en volumen y apuesta por provincias periféricas, nuevas líneas de maquila y una capacidad productiva reforzada para 2026.

La vitivinícola peruana alcanzó, a septiembre de 2025, un crecimiento de 19% en volumen (litros) y 11% en facturación en soles frente al mismo periodo del año anterior. Su cartera incluye más de 130 SKU y se distribuye en un 55% por el canal moderno (autoservicios como Tottus y Plaza Vea) y un 45% en el tradicional, con crecimientos destacados en cadenas como Tambo y Oxxo, que avanzan a tasas de dos dígitos. Además, incorporó seis cubas de 150,000 litros en 2026, elevando su capacidad de almacenamiento de 7 a 8 millones de litros, y activó una nueva línea de embotellado que, sumada a la existente, alcanza 8,500 botellas por hora.

Dato clave: Las ventas en provincias crecieron 14% en los últimos dos años, superando el ritmo promedio de la empresa (12%) y reflejando su apuesta por mercados periféricos como Cajamarca, Jaén y Sicuani.

La estrategia de Viña Vieja se articula en tres pilares: expansión territorial, reforzamiento productivo y diversificación de portafolio. La empresa no solo apunta a ciudades intermedias donde el consumo de vino está en expansión, sino que también explora blends regionales —como Malbec con uvas de Ica y Chincha— y desarrolla maquila para terceros, como el caso de JÚBILO (Mass). Su portafolio abarca desde formatos accesibles (latas de 355 ml a S/6) hasta vinos premium, como Gran Reserva Isabel de Finca Rotondo. Esta diversificación responde a una tendencia del mercado peruano: el vino ya no se consume solo en restaurantes o fiestas formales, sino también en ocasiones informales, de consumo inmediato y en espacios de proximidad.

Contexto

El sector vitivinícola peruano enfrenta una transformación estructural: el consumidor busca mayor accesibilidad, variedad y conveniencia. En este escenario, Viña Vieja se posiciona como un actor clave en la regionalización del consumo, donde las cadenas de descuento y tiendas de barrio ganan relevancia frente a los grandes supermercados. La capacidad de adaptar producción a demandas locales —como blends con materias primas regionales— refuerza su ventaja competitiva frente a importaciones. Además, la maquila se consolida como una fuente de ingresos complementaria, aprovechando infraestructura subutilizada y generando sinergias con marcas nacionales.

¿Qué sigue?

Viña Vieja continuará profundizando su presencia en “provincias de las provincias”, donde la penetración de marcas nacionales aún es limitada. También avanza en la consolidación de su capacidad productiva para atender tanto su portafolio propio como contratos de maquila. La apuesta futura radica en equilibrar crecimiento volumen con mejora de rentabilidad, sin perder la agilidad para responder a las nuevas formas de consumo.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.