Rusia intensifica sus ataques aéreos en Ucrania con drones a reacción Geran, diseñados para superar las defensas antiaéreas y presionar al gobierno ucraniano durante el invierno.
Desde mediados de 2024, Moscú ha desplegado en mayor frecuencia los Geran-3, Geran-4 y Geran-5, versiones modificadas y propulsadas a reacción de los antiguos Shahed iraníes. Estos aparatos, capaces de alcanzar velocidades significativamente superiores a los drones de hélice, han golpeado en los últimos días objetivos clave en Kiev, como la Academia Nacional de Ciencias, el hospital privado de Darnytsia, el edificio del Consejo Superior de Justicia y un residential de 16 pisos, según registros del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
Dato clave: Los Geran-3, -4 y -5 pueden transportar ojivas de entre 50 y 90 kilogramos, incluyendo cargas termobáricas, fragmentación y alto explosivo.
La estrategia rusa combina estos drones a reacción con misiles de largo alcance y drones convencionales, buscando saturar las defensas aéreas ucranianas, ya debilitadas por el desgaste y la escasez de recursos. Según el ISW, este enfoque busca generar presión moral y material sobre la población civil y las instituciones durante los meses fríos, con el objetivo de forzar una rendición antes de que Rusia deba asumir costos mayores, como una nueva movilización de tropas. La producción local de los Geran en Rusia permite escalar su uso, aunque el ISW advierte que la campaña es costosa y no sostenible a largo plazo.
Contexto
Análisis: La introducción de los Geran a reacción marca un salto tecnológico y táctico en la guerra aérea. Su alta velocidad reduce drásticamente el tiempo de reacción de los sistemas de defensa ucranianos —como el NASAMS o el IRIS-T—, lo que incrementa la probabilidad de impacto. Además, su capacidad para operar en formaciones mixtas con otros drones y misiles complica la planificación de interceptación. Kiev ha confirmado que ya está desarrollando drones interceptores específicos para contrarrestarlos, mientras que la comunidad internacional reitera su apoyo a la defensa aérea ucraniana, aunque con retrasos en la entrega de sistemas clave.
¿Qué sigue?
Ucrania intensificará sus esfuerzos para adquirir más interceptores y mejorar sus redes de alerta temprana, mientras Rusia buscará explotar la ventaja táctica que le otorgan los Geran antes de que el invierno termine. Si las defensas ucranianas no se refuerzan con celeridad, es probable que los ataques se vuelvan más destructivos y frecuentes, afectando no solo infraestructura crítica, sino también la estabilidad social.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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