El chavismo reafirma que Maduro y Cilia Flores están detenidos en EE.UU. bajo acusación de narcoterrorismo y tortura, y los califica como “secuestrados” tras su captura el 3 de enero.
Este jueves, el matrimonio venezolano compareció ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York tras la Fiscalía incrementar los cargos contra ellos, incluyendo conspiración para cometer torturas y ampliar el de narcoterrorismo, ahora aplicable también a Flores. Ambos se declararon no culpables, con Maduro denunciando que las acusaciones se basan en “falsas acusaciones y testimonios” y Flores limitándose a afirmar su “completa inocencia”.
Dato clave: La nueva acusación, presentada el 27 de marzo, amplía los cargos contra Maduro y Flores a conspiración para narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de armas destructoras y tortura.
La postura oficial del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), expresada por el gobernador Freddy Bernal, insiste en que ambos están “secuestrados” desde su captura el 3 de enero, durante una operación militar estadounidense en Caracas, y exige su “libertad absoluta”. La diputada Iris Varela calificó la audiencia del jueves como una “jugada miserable” y vinculada estratégicamente al cumpleaños número 70 de Flores. No obstante, figuras clave del chavismo como Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez o Diosdado Cabello no han emitido declaraciones públicas sobre este nuevo desarrollo judicial.
Contexto
El caso se enmarca en una investigación federal liderada por la Fiscalía de Nueva York que apunta a una supuesta red de tráfico de drogas vinculada a organizaciones designadas como terroristas por EE.UU., como las FARC, el Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa. La Fiscalía alega que el matrimonio conspiró para distribuir cocaína con fines económicos a dichas agrupaciones. Este proceso judicial ocurre en un escenario de intensa tensión bilateral, con sanciones estadounidenses reforzadas y la ausencia de relaciones diplomáticas plenas desde 2019.
¿Qué sigue?
El siguiente paso será una audiencia de tramitación en las próximas semanas, donde se definirá el calendario de juicio y posibles medidas cautelares. Analistas advierten que el caso podría prolongarse varios meses, dada la complejidad de las acusaciones y la negativa del gobierno venezolano a reconocer la jurisdicción estadounidense. Mientras tanto, el chavismo intensificará su narrativa diplomática en foros internacionales para presionar por su liberación.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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