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Escándalo de presunta corrupción“”Renuncia“”Presión“”ReputaciónEE.UU. | Grecia | 2025

Kimberly Guilfoyle, embajadora de EE.UU. en Grecia, presentó su dimisión tras un escándalo por presuntas gestiones personales indebidas con un donante republicano en 2025.

La funcionaria, confirmada en el cargo en 2022 y exesposa del gobernador Gavin Newsom, renunció tras ser solicitada por el presidente Donald Trump, quien expresó su descontento ante supuestas grabaciones en las que, según el *Wall Street Journal*, le pedía a Eric Deters, un rico donante republicano, que cancelara una deuda de 100.000 dólares en su tarjeta American Express. La Casa Blanca confirmó la salida mediante su nueva portavoz, Katie Zacharia, quien calificó a Guilfoyle como “un valioso activo”.

Dato clave: En mensajes de julio de 2025, difundidos por el *Wall Street Journal*, Guilfoyle escribió: “Querido, necesito que me hagas esto hoy mismo” y sugirió que el pago “no aparecería en ninguna parte”.

El escándalo surgió en plena campaña electoral y con la popularidad de Trump en mínimos históricos, según encuestas. El diario estadounidense reveló que Deters, jurista y excandidato congresional por Kentucky, había colaborado con cientos de millones de dólares a la familia Trump y a la candidatura presidencial de 2024, pero se negó a efectuar el pago solicitado por Guilfoyle, alegando riesgos para su matrimonio. Un abogado de la embajadora cuestionó la autenticidad de los mensajes, mientras la prensa revisó otros posibles conflictos de intereses, dada su trayectoria como fiscal, presentadora de Fox News y exesposa de un líder demócrata.

Contexto

La renuncia ocurre en un momento delicado para la administración Trump, ya bajo fuerte escrutinio ético. La figura de Guilfoyle —por su cercanía al círculo íntimo del expresidente y su pasado mediático— la convirtió en un objetivo político. Aunque no se han presentado cargos formales, la percepción de uso indebido de la posición diplomática para fines personales socava la credibilidad institucional, especialmente en un contexto de intensa polarización. Trump confirmó la decisión antes de partir hacia Alaska, mientras la Casa Blanca buscaba contener el impacto mediático.

¿Qué sigue?

La administración ya iniciará los trámites para designar un sucesor en Atenas, priorizando a un candidato con perfil técnico y sin vínculos políticos polémicos. Mientras tanto, la fiscalía federal podría evaluar si hubo violaciones a leyes de ética pública, aunque fuentes cercanas descartan una investigación formal por ahora. La dimisión refuerza la tendencia de rotación en puestos clave de la diplomacia estadounidense durante el actual ciclo electoral.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.