La SIP exhortó a Ecuador a detener las presiones estatales contra medios críticos tras el cierre de la edición impresa de *Expreso*, diario de Guayaquil con más de 53 años, tras una serie de acciones administrativas y judiciales contra su editora, Granasa.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) solicitó formalmente al gobierno ecuatoriano cesar lo que calificó como “hostigamiento estatal” tras la decisión de Granasa —editora de *Expreso* y *Extra*— de suspender la circulación en papel a partir del 9 de octubre. El presidente de la SIP, Pierre Manigault, destacó que, si bien la decisión final corresponde a los propietarios, es evidente que las presiones gubernamentales han contribuido al deterioro financiero y operativo de la empresa.
Dato clave: Entre enero y septiembre de 2025, Granasa enfrentó siete allanamientos fiscales, múltiples auditorías del SRI a sus distribuidores y una investigación por presunta evasión tributaria.
La organización denunció que, desde hace más de un año, el Estado ha ejercido una combinación de acciones judiciales, administrativas y discursivas contra la empresa, lo que ha afectado su viabilidad económica y su independencia editorial. Granasa ha acusado al gobierno del presidente Daniel Noboa de emplear “caminos opacos” para intentar silenciar una de las pocas voces críticas en el panorama mediático nacional. La SIP ya había expresado preocupación en abril por una “escalada judicial” contra el grupo, especialmente tras la acumulación de procesos legales en su contra.
Contexto
El cierre de la versión impresa de *Expreso* ocurre en un escenario de creciente tensión entre el gobierno y sectores independientes de la prensa. Organismos como Fundamedios han documentado una tendencia de uso de herramientas regulatorias y fiscales para presionar a medios críticos. La SIP subrayó que, cuando el Estado debilita la sostenibilidad de medios independientes, se reduce el espacio para la fiscalización, el debate público y la diversidad de voces, afectando directamente la salud democrática del país. Aunque *Extra* sigue en formato impreso y digital, la situación de *Expreso* —uno de los diarios más leídos del país— representa un hito preocupante.
¿Qué sigue?
La comunidad internacional seguirá monitoreando de cerca cómo evolucionan las acciones legales contra Granasa y si persisten las presiones fiscales y administrativas. La SIP ha indicado que mantendrá su vigilancia y está dispuesta a colaborar con mecanismos de diálogo. El cierre de *Expreso* en papel marca un punto de inflexión que podría inspirar nuevas iniciativas de defensa de la libertad de prensa en la región.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)