Lula y Flávio Bolsonaro se enfrentaron en un tenso debate televisado, acusándose mutuamente de corrupción en sus entornos cercanos, en el marco de la campaña previa a la segunda vuelta electoral del 30 de junio.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, candidato por el Partido Liberal (PL), intercambiaron duras críticas durante el único cara a cara programado antes de la segunda vuelta, retransmitido el domingo por la cadena Band. Lula denunció que Flávio habría negociado 134 millones de reales (26 millones de dólares) con Daniel Vorcaro, banquero preso, para financiar la película *Dark Horse*, biopic del expresidente Jair Bolsonaro; mientras que el opositor respondió citando tres investigaciones abiertas contra Lulinha, hijo de Lula, por presunto tráfico de influencias.
Dato clave: Flávio Bolsonaro obtuvo 47 % de los votos en la primera vuelta, dos puntos porcentuales más que Lula, y según encuestas recientes ambos están empatados técnicamente.
La tensión alcanzó niveles máximos cuando Lula acusó al senador de proteger a su hermano Eduardo, condenado por coacción a magistrados y que, según el jefe de Estado, huyó a Estados Unidos para conspirar contra Brasil. A su vez, Bolsonaro reaccionó recordando las investigaciones contra Lulinha y calificó a los gobiernos de su adversario como “mercadeo de negocios”. El exsenador también hizo alusión a supuestos vínculos de su familia con milicianos de Río de Janeiro, tras lo cual Lula le respondió: “No quiero quedarme cerca de ti, quiero tomar distancia con milicianos”.
Contexto
Este debate se enmarca en una campaña marcada por profundas divisiones políticas y sociales en Brasil, con múltiples procesos judiciales abiertos contra allegados a ambos candidatos. Las sospechas de corrupción en torno a la financiación de la película *Dark Horse* y los pagos a familiares de Bolsonaro han sido investigadas por la Justicia brasileña, mientras que las acusaciones contra el hijo de Lula giran en torno a supuestas concesiones ilegales durante su etapa como diputado. La confrontación refleja la polarización extrema que caracteriza la actual contienda electoral.
¿Qué sigue?
La segunda vuelta presidencial se celebrará el próximo domingo 30 de junio, con una contienda que promete ser histórica: Lula busca su cuarto mandato no consecutivo a sus 80 años, mientras Flávio, de 43, aspira a convertirse en el sucesor de su padre tras su condena por intento de golpe de Estado. Los sondeos indican una disputa cerradísima, lo que podría derivar en una baja participación o en reclamos posteriores al escrutinio, según analistas.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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