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Lula vs Flávio BolsonaroLulaFlávio BolsonaroPrimera vuelta 2026 • Brasil

Lula y Flávio Bolsonaro intensifican sus ataques mutuos en la recta final de la campaña brasileña, con Estados Unidos y Australia suspendiendo servicios consulares por seguridad y encuestas que apuntan a un posible balotaje el 25 de octubre.

Este domingo se llevarán a cabo las primeras elecciones presidenciales en Brasil, donde el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, busca su cuarto mandato frente al conservador Flávio Bolsonaro, de 45, senador y heredero político del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro. El viernes, Washington anunció la suspensión de sus consulados en Brasil por “preocupaciones de seguridad”, medida que generó críticas desde el equipo de Lula y que no fue respaldada con detalles específicos por las autoridades estadounidenses ni australianas.

Dato clave: Según encuestas, Lula lidera con 48 % de intención de voto frente al 42 % de Flávio Bolsonaro, pero ambos están empatados en proyecciones para una segunda vuelta el 25 de octubre.

La campaña ha estado marcada por fuertes acusaciones cruzadas, incluyendo una falsa afirmación de Lula sobre Flávio supuestamente queriendo quitar el título de patrona de Brasil a Nossa Senhora Aparecida, y una crítica de Flávio a Lula por comentarios sobre género y salud. Además, Flávio enfrenta una investigación por supuesta corrupción. A pesar de los escándalos y la polarización, muchos electores reconocen votar sin convicción plena: mientras algunos eligen al “mal menor”, otros priorizan el apellido Bolsonaro en un contexto de creciente derechización regional.

Contexto

El tercer mandato de Lula registra avances sociales como la ampliación del programa Bolsa Familia y la reducción del desempleo a mínimos históricos, pero también desafíos como la desaceleración económica y el aumento de la inseguridad. Su discurso se centra en la soberanía nacional y en rechazar la injerencia extranjera, especialmente la de Donald Trump, cuyo posible apoyo a Flávio aún no se ha concretado públicamente. Mientras tanto, el voto religioso —especialmente el católico y evangélico— se ha convertido en un campo de batalla clave en uno de los países con mayor población cristiana del mundo.

¿Qué sigue?

A la espera de los resultados del domingo, ambos candidatos aseguran confiar en una victoria en primera vuelta, aunque los analistas consideran probable un balotaje. Si se confirma, el 25 de octubre será decisive: el candidato que logre captar el apoyo de los votantes indecisos y los terceros candidatos tendrá ventaja. La participación ciudadana será crucial en un escenario donde la desilusión y la polarización compiten por definir el futuro del mayor país latinoamericano.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.