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Trump, Putin y Zelensky en el equilibrio energéticoAcuerdo diéselEE.UU.-RusiaPresión sobreZelenskyTensión diplomática por energía y liderazgo

Trump propone sustituir a Zelensky y acuerda con Putin la reanudación de exportaciones de diésel ruso, generando tensión con Kiev y alimentando críticas por supuesto financiamiento indirecto de la guerra.

El expresidente estadounidense Donald Trump anunció el viernes un acuerdo con Vladimir Putin para autorizar la importación de diésel ruso a EE. UU. y mercados internacionales, con envíos iniciales de más de 300 000 toneladas, seguidos de 500 000 toneladas en noviembre, y luego 1 000 000 y 3 000 000 de toneladas sucesivas. Paralelamente, el sábado acusó públicamente a Volodymyr Zelensky de no haber logrado un pacto de paz y exigió que Ucrania tenga un nuevo presidente “dispuesto a negociar con Rusia”.

Dato clave: El acuerdo contempla un total de 4,8 millones de toneladas de diésel ruso para EE. UU. y mercados globales, con suspensión temporal de sanciones energéticas impuestas tras la invasión de 2022.

La medida implica una flexibilización de las sanciones occidentales al sector energético ruso, permitiendo al Kremlin acceder a divisas mientras mantiene su ofensiva contra Ucrania. Zelensky rechazó la iniciativa, advirtiendo que facilita el financiamiento de la guerra. El domingo, Trump afirmó en Truth Social que Rusia y Ucrania habían acordado una tregua en ataques a infraestructuras energéticas, pero Kiev confirmó no haber sido consultado y expresó sorpresa ante la declaración. El presidente ucraniano insistió en que una pausa en los bombardeos a refinerías rusas solo sería posible si Moscú detiene también los ataques a instalaciones ucranianas, algo que considera poco probable dada la postura del Kremlin.

Contexto

La posición de Trump se enmarca en su discurso electoral de reactivar acuerdos de paz y controlar los precios de la energía en EE. UU., afectados por tensiones en Medio Oriente y la crisis energética global. Su intervención coincide con el estancamiento de las negociaciones entre Kiev y Moscú, y refuerza la presión diplomática sobre Zelensky tras meses de fricciones con la administración Biden por la lentitud en la entrega de ayuda militar. Analystas señalan que, sin respaldo institucional ni coordinación previa con aliados, estas declaraciones carecen de fuerza jurídica, pero sí impactan en la percepción internacional de la unidad occidental con Ucrania.

¿Qué sigue?

Se espera que la administración estadounidense actual aclare su posición frente a los anuncios de Trump, especialmente respecto al levantamiento de sanciones. Mientras, Zelensky intensificará su diplomacia con capitales europeas para asegurar apoyo incondicional, y Moscú podría explotar estas divisiones para presionar a Ucrania en futuras negociaciones. La comunidad internacional observa con alerta si estos movimientos marcan un giro en la política exterior de EE. UU. hacia una mayor apertura hacia Rusia.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.