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Ataque a infraestructura digitalAINeuralAPIDBUIMLDrones + datos = nueva guerra híbrida

Ucrania bombardeó centros de datos de Yandex en Rusia, afectando hasta el 78 % de su capacidad en la nube y dañando supercomputadoras clave, en una estrategia para debilitar la infraestructura digital rusa.

Entre el 8 y el 11 de octubre, drones ucranianos atacaron tres instalaciones de Yandex en los óblast de Riazán, Kaluga y Vladímir, provocando incendios, daños en servidores y caídas en servicios como pagos electrónicos y transporte. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), la red en la nube de la empresa perdió 78 % de su capacidad de respuesta a conexiones externas, y fuentes opositoras indicaron que tres de sus cinco supercomputadoras más grandes podrían haber quedado fuera de servicio. Aunque Rusia logró estabilizar la conectividad general, la recuperación de Yandex es parcial y ha recurrido a otros proveedores de servicios en la nube para mantener operaciones básicas.

Dato clave: La caída del 78 % en la capacidad de respuesta de la nube de Yandex desde el 8 de octubre representa uno de los ataques digitales más severos contra infraestructura tecnológica rusa desde el inicio del conflicto.

Yandex, fundada en 1993 por Arkadi Volozh e Iliá Segalóvich, es el principal gigante tecnológico de Rusia y opera más de 90 servicios, desde buscador y correo electrónico hasta comercio electrónico, transporte, finanzas y computación en la nube. Tras la guerra en Ucrania y la salida de inversionistas internacionales, la empresa se reestructuró en 2024: su rama internacional pasó a llamarse Nebius Group y cotiza en Nueva York, mientras la rama rusa opera bajo YDEX en la Bolsa de Moscú. El ataque a sus instalaciones no solo busca afectar su viabilidad técnica, sino también presionar al Kremlin para justificar una mayor intervención estatal.

Contexto

El ISW advierte que los daños podrían acelerar la nacionalización de Yandex, lo que ampliaría el control estatal sobre el buscador más usado en Rusia y permitiría acceder a datos sensibles de millones de usuarios, reforzando la censura y la vigilancia digital. Esto se enmarca en una estrategia más amplia de Ucrania de desestabilizar la economía digital rusa, tras los exitosos ataques a oleoductos y redes eléctricas. Expertos señalan que, si bien Rusia cuenta con mecanismos de redundancia, la dependencia de Yandex en servicios críticos —como identidad digital y pagos electrónicos— incrementa su vulnerabilidad ante futuras ofensivas cibernéticas y físicas.

¿Qué sigue?

Se espera que Yandex intensifique sus esfuerzos por diversificar proveedores de infraestructura y reforzar la resiliencia de sus centros de datos, aunque las limitaciones logísticas y tecnológicas bajo sanciones internacionales dificultan una recuperación rápida. El Kremlin podría responder con nuevas medidas de control estatal sobre el sector digital, lo que afectaría la confianza de inversores extranjeros y la competitividad del ecosistema tecnológico ruso. A largo plazo, estos ataques marcan una tendencia creciente de la guerra híbrida, donde los objetivos físicos y digitales se entrelazan para debilitar al enemigo sin combate directo.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.