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Pena de muerte en EE.UU.30 ejecuciones en el año; 24 estados con pena capital

Texas ejecutó a Jamaal Howard, de 46 años, con pentobarbital, reanudando las penas de muerte en EE.UU. tras el fallido intento contra Christa Pike en Tennessee.

La ejecución se llevó a cabo el miércoles 6 de octubre a las 20:03 hora local (01:03 GMT del 7 de octubre) en la Prisión Estatal de Huntsville, tras negarse los tribunales las solicitudes de suspensión presentadas por su defensa. Howard fue condenado por el asesinato de Vickie Swartout en 2000, durante un robo en Silsbee, Texas. Su caso se convirtió en el primero en consumarse en Estados Unidos desde que Christa Pike, de 50 años, sobreviviera a un procedimiento fallido el 30 de septiembre en Tennessee, donde recibió dos dosis de pentobarbital sin lograr causar su muerte.

Dato clave: Howard es el séptimo hombre ejecutado en Texas este año y el número treinta en Estados Unidos en 2024.

La defensa de Howard argumentó que padecía una discapacidad intelectual y cuestionó la calidad del fármaco utilizado, temiendo consecuencias similares al caso de Pike. Sin embargo, los tribunales estatales y el Tribunal Supremo rechazaron sus últimos recursos. El uso de pentobarbital, ya cuestionado tras el incidente en Tennessee, volvió a generar debate sobre la constitucionalidad de los métodos de ejecución, especialmente tras las dificultades reportadas para acceder a las vías intravenosas en el caso de Pike, quien según sus abogados permanece consciente y hablando tras el procedimiento fallido.

Contexto

Análisis: La ejecución de Howard reabre el debate nacional sobre la pena de muerte en EE.UU., donde la tasa de ejecuciones ha disminuido notablemente en la última década. El caso de Pike, que puso en evidencia los riesgos de errores médicos durante las inyecciones letales, ha incrementado la presión sobre los departamentos de correcciones para revisar sus protocolos. Organismos de derechos humanos y colectivos contra la pena de muerte han reiterado su oposición, mientras que autoridades de Texas y Tennessee defienden la legalidad y necesidad de los procedimientos actuales.

¿Qué sigue?

Se prevé que el Tribunal Supremo continúe examinando recursos similares en otros estados, mientras algunos legisladores proponen reformas para garantizar transparencia en la adquisición de fármacos. La situación podría impulsar un mayor escrutinio federal sobre los métodos de ejecución, aunque no se vislumbran cambios inminentes en las leyes estatales que mantienen la pena capital.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.