Trump advirtió que Irán sufrirá una represalia contundente si se confirma su vínculo con el intento de secuestro del vuelo Flydubai hacia Tel Aviv, mientras aumenta la tensión en Oriente Medio.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó el jueves que es probable que Irán esté involucrado en el ataque cometido por el copiloto del vuelo FZ729, operado por Flydubai, que partió de Dubái con destino a Tel Aviv. Tras el incidente, en el que el copiloto supuestamente agredió al capitán y fue neutralizado por los pasajeros, Trump declaró en la Casa Blanca que, de confirmarse la implicación iraní, “serán golpeados muy duro”. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu calificó al agresor como alguien sometido a un “adoctrinamiento islamista radical”. Asimismo, Trump indicó que Estados Unidos podría reanudar operaciones militares contra Irán tras las elecciones legislativas de mitad de mandato, programadas para el 3 de noviembre.
Dato clave: Trump aseguró que “al aniquilar a Irán, hemos creado paz en el mundo” y descartó cualquier posibilidad de paz con el régimen teocrático.
La situación se enmarca en una escalada de tensiones regionales: Irán insiste en conservar el control del estrecho de Ormuz, clave para el transporte de hidrocarburos, y Estados Unidos ha desplegado dos portaaviones en la zona. Según el Wall Street Journal, Washington planea enviar un tercer portaaviones —el USS Theodore Roosevelt— y hasta 10.000 efectivos adicionales a Oriente Medio antes del 30 de noviembre. Trump habría instruido a sus asesores para reanudar bombardeos hacia finales de noviembre, en un contexto electoral delicado: sus índices de aprobación se mantienen en mínimos históricos, en parte por los efectos económicos de la guerra, como el alza del precio del petróleo.
Contexto
Las declaraciones de Trump se producen en medio de negociaciones nucleares con Irán estancadas y un clima electoral desfavorable para los republicanos. La retórica belicosa busca reafirmar su imagen de liderazgo firme ante la amenaza iraní, aunque genera preocupación en aliados regionales y en círculos diplomáticos. Israel, por su parte, insiste en la necesidad de una respuesta contundente ante cualquier agresión, mientras Irán niega cualquier participación directa en el incidente del vuelo de Flydubai. La comunidad internacional observa con alarma una posible escalada militar en un región ya afectada por conflictos prolongados.
¿Qué sigue?
Se espera que las autoridades de seguridad de Emiratos Árabes Unidos, Israel y Estados Unidos completen sus investigaciones en los próximos días para determinar con precisión el rol de Irán. Si se confirma su implicación, una respuesta militar estadounidense podría materializarse antes de finales de noviembre, lo que intensificaría la inestabilidad en el Golfo Pérsico y afectaría los mercados energéticos. La comunidad internacional, incluyendo a potencias europeas y a la ONU, intensificarán esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada, aunque el tono beligerante de Washington complica dichas gestiones.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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