Líderes como Giorgia Meloni y Claudia Sheinbaum buscan frenar la difusión de contenidos manipulados por IA mediante medidas legales y técnicas, mientras plataformas ofrecen herramientas de verificación.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, registró su voz ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea en 2024 para protegerse contra *deepfakes*, tras detectar en mayo del mismo año al menos tres videos y audios falsos que la retrataban en situaciones inverosímiles o con declaraciones distorsionadas. Paralelamente, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum impulsó una reforma aprobada en el Senado en septiembre para sancionar el uso malicioso de imágenes y audios generados por inteligencia artificial en delitos como el fraude electoral.
Dato clave: Google lanzó en octubre de 2024 SynthID Detector, una herramienta pública que permite verificar si una imagen, video o audio fue generado con IA.
La creciente sofisticación de las tecnologías de generación artificial ha convertido a los líderes políticos en blancos frecuentes de desinformación hiperrealista. En Brasil, por ejemplo, la justicia electoral y redes sociales reforzaron sus protocolos durante las elecciones recientes para contrarrestar la propagación de *deepfakes*. No obstante, expertos advierten que las leyes por sí solas no son suficientes: la falta de marcos internacionales, la facilidad para crear cuentas falsas y la velocidad de difusión en redes sociales dificultan la contención efectiva de estos contenidos.
Contexto
Análisis: Impulsar marcos legales es un primer paso, pero la lucha contra los *deepfakes* exige una estrategia multidimensional. Mientras algunos países avanzan en legislación específica —como México—, otros priorizan la coordinación con plataformas digitales y campañas de alfabetización digital ciudadana. La Unión Europea, por su parte, prepara el marco regulatorio del Acta de Servicios Digitales para abordar estos casos. Sin embargo, persiste la tensión entre la libertad de expresión y la protección de la identidad digital, un derecho aún no plenamente reconocido ni regulado globalmente.
¿Qué sigue?
La reforma mexicana debe ser aprobada por la Cámara de Diputados y convertirse en ley para entrar en vigor en 2025. Mientras tanto, se espera que más gobiernos adopten herramientas técnicas como SynthID Detector y promuevan alianzas público-privadas para etiquetar contenido generado por IA. A largo plazo, la clave será equilibrar regulación, transparencia tecnológica y educación mediática para que la sociedad no pierda la capacidad de discernir lo real de lo fabricado.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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