Un accidente automovilístico en la vía Lima-Canta dejó varios heridos, entre ellos destacadas figuras limeñas, al volcar el vehículo Packard que conducía Ricardo Barnechea cerca de la hacienda Caballero.
El incidente ocurrió el pasado día 15 de mayo de 1926, cuando el automóvil Packard de turismo, de propiedad de don Ricardo Barnechea, se volcó a la altura de la hacienda Caballero, propiedad de los señores Calmet. A bordo viajaban excursionistas del fundo, entre ellos Orestes Ferro López y Mariano Prado Heudebert, ambos resultaron heridos. El doctor Mariano Prado fue trasladado al Hospital Italiano, donde se le diagnosticaron múltiples erosiones faciales.
Dato clave: El vehículo, un Packard de turismo, pertenecía a Ricardo Barnechea y transportaba a excursionistas de la hacienda Caballero, gestionada por los Calmet.
Este accidente reaviva el debate sobre las condiciones de seguridad en las rutas de acceso a la sierra norte de Lima. En la década de 1920, la carretera Lima-Canta era un corredor de creciente tráfico social y comercial, pero carecía de infraestructura adecuada: sin señalización, con pendientes pronunciadas y tramos de tierra mal mantenidos. El uso de vehículos de lujo como el Packard —símbolo de la modernidad automovilística de la época— contrastaba con la precariedad del entorno vial, lo que incrementaba los riesgos. La presencia de figuras sociales en el accidente, como los Prado y los Ferro, confiere al hecho una dimensión más allá del incidente aislado: pone en el centro la vulnerabilidad de las élites ante las deficiencias estructurales del sistema de transporte.
Contexto
Análisis: El suceso ocurre en un momento de expansión urbana y modernización en Lima, donde la automovilística empieza a ser un distintivo de estatus. Sin embargo, la infraestructura vial no ha seguido el mismo ritmo. Las autoridades locales han sido criticadas por la lentitud en la pavimentación de la vía, pese a los estudios técnicos ya presentados. Tras el accidente, circulan rumores sobre posibles responsabilidades administrativas, aunque aún no se ha confirmado ninguna investigación formal. La prensa social ha destacado la pronta atención médica brindada en el Hospital Italiano, lo que evitó consecuencias más graves.
¿Qué sigue?
Se espera que la Comisión de Vías del Ayuntamiento de Lima convoque a una reunión de emergencia para revisar el estado de la carretera. Paralelamente, se estudia la posibilidad de implementar controles de velocidad y señalización temporal en tramos críticos. Este accidente puede acelerar la ejecución de obras pendientes, pero también exige una reflexión profunda sobre la prioridad que se da a la seguridad vial frente a la ostentación del automóvil como símbolo de progreso.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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