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Incidentes antisemitas (2022-2025)1002022125202316520242362025+136% vs 2022 (J7)

Tres años después del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, Israel conmemora haber recuperado a todos los secuestrados, pero el mundo enfrenta una escalada sin precedentes de antisemitismo y normalización del odio.

El 7 de octubre de 2023, milicianos de Hamás irrumpieron desde Gaza, asesinaron a más de 1.200 personas —entre ellas mujeres, niños y adultos mayores— y secuestraron a 251 individuos. Hasta enero de 2026, el último de los secuestrados fallecidos fue repatriado, cerrando un período de 843 días de incertidumbre. El ataque, que dejó comunidades enteras destruidas y violaciones sistemáticas, marcó un punto de inflexión en la seguridad regional y la percepción global del conflicto.

Dato clave: Los incidentes antisemitas en los siete países que albergan el 90% de la diáspora judía aumentaron un 136% entre 2022 y 2025, según el informe del J7.

La reacción internacional fue ambigua: mientras Israel movilizaba fuerzas para responder, manifestaciones en ciudades globales celebraron la masacre incluso mientras ocurría, y los crímenes cometidos fueron negados, minimizados o incluso justificados. La atención mediática sobre los secuestrados decayó rápidamente, y el ataque de Hamás dejó de ser el eje central del conflicto para convertirse en un “contexto” marginalizado. Esta deshumanización contribuyó a un clima de impunidad que se tradujo en un aumento del antisemitismo estructural: sinagogas bajo vigilancia, judíos que ocultan su identidad y boicots dirigidos contra negocios judíos se han vuelto comunes en sociedades que antes se consideraban seguras.

Contexto

Análisis: El 7 de octubre no solo reconfiguró la geopolítica de Oriente Medio, sino que también expuso la fragilidad de los valores universales en tiempos de conflicto. La normalización del discurso antisemita en espacios públicos, académicos y políticos ha erosionado los marcos éticos internacionales. La comunidad internacional, en lugar de condenar con firmeza, ha optado por una retórica ambigua que equívoca agresores y víctimas, lo que ha tenido consecuencias directas en la seguridad de las comunidades judías en Europa, Norteamérica y otras regiones. Este retroceso en la protección de minorías representa una amenaza no solo para los judíos, sino para los principios fundacionales de los derechos humanos.

¿Qué sigue?

La conmemoración de este aniversario ocurre en un escenario de mayor polarización y desconfianza. Se prevé que los esfuerzos diplomáticos para estabilizar el Medio Oriente continúen siendo obstaculizados por la falta de consenso sobre la responsabilidad del ataque inicial. La comunidad internacional debe decidir si prioriza la defensa incondicional de los derechos humanos o cede a la presión de discursos que justifican la violencia. La historia juzgará si hoy se actúa con claridad moral o se deja que el silencio se vuelva cómplice.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.