La falta de quórum en la Comisión de Constitución del Senado, provocada por la ausencia de cuatro bancadas opositoras, retrasa nuevamente el trámite de las facultades legislativas al Ejecutivo, evidenciando una parálisis institucional que ya dura más de dos meses.
Este jueves, la Comisión de Constitución del Senado no logró reunirse por falta de quórum tras la retirada anticipada de representantes de Ahora Nación (AN), Juntos por el Perú (JP), Buen Gobierno (BG) y Obras Públicas. El desacuerdo surgió tras una disputa sobre la contabilización del voto virtual del senador Alejandro Aguinaga (Fuerza Popular) en una cuestión de orden relacionada con los límites de actuación de la Cámara Alta frente a los textos aprobados por la Cámara de Diputados. Como consecuencia, quedó suspendido el debate del pedido de facultades legislativas al Poder Ejecutivo.
Dato clave: Han pasado más de 75 días desde la instalación del nuevo Congreso y aún no se ha presentado ninguna proposición legislativa en el pleno del Senado.
La situación refleja una tensión creciente entre las dos cámaras, agravada por un entorno parlamentario fragmentado, con alianzas inestables y una baja experiencia en nuevos legisladores. Además, la incorporación del Senado como cámara superior —tras la reforma constitucional— exige un proceso de adaptación en reglas y procedimientos, aún incompleto. La ausencia de claridad en normas heredadas del anterior Legislativo ha generado interpretaciones divergentes y disputas recurrentes. Con la Presidencia del Senado en manos de una alianza opositora y la de la Cámara de Diputados bajo control oficialista con dificultades para mantener la cohesión, lagobernabilidad se ha vuelto precaria.
Contexto
La postura confrontacional del bloque opositor —encabezado por Fuerza Popular y sus aliados de Renovación Popular— ha priorizado cálculos políticos y narrativas antigobierno sobre la agenda legislativa esencial. Esta dinámica ya se manifestó en la Cámara Baja, donde se bloquearon iniciativas clave, y ahora se repite en el Senado. La falta de avance en el pedido de facultades no solo afecta la capacidad del Ejecutivo para emitir normas con fuerza de ley, sino que también socava la confianza en el funcionamiento del sistema democrático, generando incertidumbre en el ámbito económico y social.
¿Qué sigue?
Se prevé que la presión ciudadana y los llamados de sectores productivos impulsen una reevaluación de las posturas. Sin embargo, sin un acuerdo mínimo entre bancadas, el Congreso corre el riesgo de profundizar su parálisis, poniendo en jaque no solo la gestión legislativa, sino también la estabilidad institucional. La próxima sesión plenaria del Senado será un termómetro clave para medir si hay espacio para un diálogo técnico y constructivo.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)