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Riesgo vs. Inversión en IAAdvertenciasexistencialesValoracionesbursátiles récordUS$2T vs. US$42B en pérdidas

Líderes de Anthropic y OpenAI alertan sobre riesgos catastróficos de la IA, mientras buscan recaudar miles de millones en un contexto de pérdidas millonarias y valoraciones exponenciales.

Dario Amodei, CEO de Anthropic, ha intensificado sus advertencias sobre los peligros existenciales de la inteligencia artificial, incluyendo la posibilidad de que los sistemas “resistan el apagado” o actúen con chantaje, según se detalla en el prospecto de su próxima salida a bolsa, donde la empresa se valora en US$2 billones. Paralelamente, Sam Altman, jefe de OpenAI, planifica una salida bursátil con una valuación de US$1,4 billones, tras recaudar US$122.000 millones en el primer trimestre de 2026 y buscar otros US$30.000 millones en nueva financiación.

Dato clave: Anthropic reportó una pérdida neta de US$42.000 millones en 2025 y prevé gastar US$518.000 millones en infraestructura tecnológica hasta 2027.

Esta paradoja —advertencias apocalípticas frente a una estrategia de crecimiento desbocado— ha generado escepticismo en analistas y reguladores. Mientras los ejecutivos piden flexibilidad normativa ante figuras como Donald Trump, sus empresas acumulan gastos colosales en centros de datos y capacidad de cómputo, sin garantizar rentabilidad inmediata. El panorama se complica con proyecciones que estiman ingresos globales de la IA en US$6 billones para 2031, cifra lejos de ser alcanzable según expertos como Michael Burry, quien advierte sobre un posible ajuste financiero severo en 2027.

Contexto

La industria de la IA vive una tensión entre la narrativa de riesgo —usada como herramienta de captación de capital— y la realidad operativa, marcada por costos prohibitivos y escasos modelos de negocio probados. Reguladores globales observan con escepticismo cómo empresas que aún operan en déficit masivo piden inversiones sin límites, mientras los modelos de negocio se apoyan en una supuesta “superinteligencia” que, hasta ahora, no ha generado flujos de ingresos sustentables. Las declaraciones alarmistas, lejos de frenar el desarrollo, parecen servir como justificante para acelerar inversiones y postularse como actores responsables ante la opinión pública.

¿Qué sigue?

Las salidas a bolsa de Anthropic y OpenAI, previstas para este año, pondrán a prueba la credibilidad de sus valoraciones frente a inversionistas institucionales. Si los ingresos no se materializan a corto plazo, el mercado podría imponer una corrección dura. Al final, la verdadera prueba no será lograr una IA superinteligente, sino que sus cuentas financieras no se conviertan en la siguiente crisis sistémica.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.