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Proyección global de DMAE (millones)19620202102025225203024220352632040288↑ 47% hasta 2040

En el marco del Día Mundial de la Visión, expertos destacan avances terapéuticos contra la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), una patología que afecta a casi 200 millones de personas a nivel global y que se prevé se dispare hasta los 288 millones para 2040.

La degeneración macular relacionada con la edad (DMAE) es una de las causas principales de pérdida de visión central en adultos mayores, especialmente a partir de los 50 años. Según datos de Oftalmosalud, en 2020 ya afectaba a 196 millones de personas en el mundo, y se estima que, debido al envejecimiento poblacional, esa cifra se multiplicará para 2040, alcanzando los 288 millones. La enfermedad se origina en la mácula, zona central de la retina esencial para tareas como leer, reconocer rostros o conducir, y suele avanzar de forma silenciosa en sus etapas iniciales, lo que retrasa el diagnóstico.

Dato clave: En 2040, se proyecta que 288 millones de personas padecerán degeneración macular relacionada con la edad, frente a los 196 millones registrados en 2020.

El manejo de la DMAE varía según su tipo. En la forma húmeda, las inyecciones intraoculares con fármacos anti-VEGF han revolucionado el pronóstico: permiten controlar el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos bajo la retina, reduciendo la acumulación de líquido y el daño macular. Estos tratamientos han logrado no solo prevenir la pérdida severa de la vista, sino también estabilizar o incluso mejorar la agudeza visual en algunos pacientes. Por su parte, en la forma seca —más común pero históricamente más difícil de tratar—, el enfoque tradicional se centraba en el monitoreo y el control de factores de riesgo como el tabaquismo y la hipertensión. Actualmente, sin embargo, se exploran nuevas estrategias, entre ellas la fotobiomodulación, un procedimiento no invasivo que utiliza luz de ciertas longitudes de onda para estimular funciones celulares y ralentizar su avance.

Contexto

La DMAE representa un desafío creciente para los sistemas de salud, especialmente en países con poblaciones envejecidas como Perú. A nivel global, su impacto se intensifica con el aumento de la esperanza de vida, lo que exige una mayor inversión en detección temprana y capacitación de personal oftalmológico. En el país, el acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos especializados sigue siendo desigual entre zonas urbanas y rurales, lo que agrava las consecuencias de la enfermedad en adultos mayores vulnerables.

¿Qué sigue?

Los expertos enfatizan la importancia de realizar exámenes oftalmológicos anuales a partir de los 50 años, especialmente en quienes tengan antecedentes familiares. Se anticipa que en los próximos cinco años entrarán en fase clínica avanzada nuevas terapias génicas y celulares, lo que podría transformar el tratamiento de ambas formas de la DMAE. La prevención, mediante hábitos saludables y controles regulares, sigue siendo la mejor herramienta para preservar la visión central y la calidad de vida de los adultos mayores.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.