El Fenómeno El Niño Costero 2026-2027 se fortalecerá hasta enero de 2027, con proyecciones de lluvias extremas en la costa norte, incluyendo acumulados diarios de hasta 300 mm.
Según Nelson Quispe, vocero del Senamhi, las precipitaciones en la costa norte —especialmente en Tumbes y Piura— podrían alcanzar hasta 300 milímetros en un solo día durante el verano de 2027, superando los 240 mm registrados en 2017. Aunque ya se observaron lluvias anómalas en septiembre en Tumbes (hasta 70 mm, frente a un promedio de 5 mm), se espera que los episodios intensos se generalicen desde noviembre, con mayor frecuencia en diciembre y pico en enero-marzo.
Dato clave: Se proyecta que acumulados diarios de hasta 300 mm podrían registrarse en Tumbes y Piura durante el pico del fenómeno, superando los niveles de 2017.
El especialista precisó que, si bien las temperaturas elevadas del océano y la llegada de nuevas ondas Kelvin favorecen la prolongación del evento, la intensidad final de las lluvias depende también de la respuesta atmosférica, lo que introduce incertidumbre en las proyecciones. Por ello, el Senamhi actualizará constantemente sus pronósticos conforme evolucione el sistema océano-atmósfera. Además, señaló que los episodios no serán diarios continuos, sino concentrados en periodos breves (uno o dos días), seguidos de intervalos secos.
Contexto
La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha confirmado que la fase extraordinaria del evento se extenderá hasta enero de 2027, para luego transitar hacia una fase fuerte hasta el otoño. Esto contrasta con el déficit pluviométrico proyectado en la sierra sur y otras zonas, lo que amenaza la disponibilidad hídrica para riego y abastecimiento urbano. Las autoridades mantienen un monitoreo riguroso ante el riesgo de desbordes, deslizamientos y afectaciones a infraestructura crítica, especialmente tras las crisis registradas en 2017.
¿Qué sigue?
El Senamhi intensificará sus alertas tempranas y actualizará sus pronósticos cada quince días, en coordinación con Defensa Civil y organismos sectoriales. Se prevé que las lluvias se generalicen progresivamente desde noviembre, alcanzando su máxima intensidad en los meses de verano (enero-marzo), lo que exige a los gobiernos regionales activar planes de contingencia y reforzar la gestión de cuencas.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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