El ministro Juan Sheput descartó que la presidenta Keiko Fujimori haya amenazado al Congreso por la demora en resolver el pedido de facultades legislativas y atribuyó las críticas de la oposición a una “generación de cristal” ante posturas firmes del Ejecutivo.
Tras cuatro semanas sin respuesta del Parlamento a la solicitud de facultades legislativas, el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, rechazó que las declaraciones presidenciales constituyan una amenaza institucional. Durante una entrevista en RPP, señaló que algunos legisladores interpretan erróneamente la firmeza gubernamental como una agresión, y recordó que en gobiernos anteriores —como el de Alejandro Toledo— las fiscalizaciones parlamentarias fueron aún más intensas. Asimismo, criticó el manejo de la Comisión de Constitución, presidida por Giannina Avendaño Vilca, a quien acusó de dilatar el debate trasladando el tema a grupos de trabajo sin competencia directa.
Dato clave: El Ejecutivo lleva cuatro semanas sin que el Congreso resuelva su solicitud de facultades legislativas, pese a situaciones urgentes como el Fenómeno El Niño y la ola criminal.
Sheput explicó que, ante un eventual rechazo al pedido, el Gobierno cuenta con alternativas como proyectos de ley con trámite de urgencia —que gozan de prioridad en la agenda del Pleno según el reglamento parlamentario— o decretos de urgencia para atender emergencias inmediatas. No obstante, reconoció que estos últimos tienen limitaciones y requieren validación posterior del Senado. El ministro también cuestionó la postura de la bancada de Juntos por el Perú, acusándola de priorizar intereses partidarios sobre los del país.
Contexto
La tensión entre Ejecutivo y Legislativo se ha intensificado en las últimas semanas, tras la declaración de Fujimori de que el Congreso “está poniendo a prueba nuestra paciencia” por la demora en resolver la solicitud de facultades. El pedido busca agilizar la aprobación de medidas clave, especialmente en temas de seguridad y respuesta al Fenómeno El Niño. La oposición ha expresado preocupación por lo que califica como intentos de concentrar poder, mientras el Gobierno insiste en que se actúa dentro del marco constitucional. Las reacciones han dividido al espectro político, con voces que exigen mayor celeridad parlamentaria y otras que exigen mayor transparencia en el uso de las facultades.
¿Qué sigue?
El plazo para que el Congreso responda sigue vigente, y el Ejecutivo ha señalado que evaluará todas las vías legales disponibles. Se prevé que la Comisión de Constitución debata el tema en los próximos días, aunque la oposición insiste en remitirlo a grupos de trabajo. Si no se logra avance, el Gobierno podría acelerar iniciativas urgentes mediante otros mecanismos constitucionales, lo que podría generar nuevas tensiones institucionales.
📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)