Select your language

Congreso vs GobiernoA favorEn contraFacultades legislativas retrasadas

La oposición en el Congreso retrasó intencionalmente la aprobación de las facultades legislativas solicitadas por el Ejecutivo, con tensiones internas que llegaron a derivar en un altercado en sesión del Senado.

Tras más de dos semanas de dilación en la Cámara de Diputados —donde se requirió opinión de 12 comisiones y una audiencia pública—, el 6 de octubre se aprobó un dictamen que incluía solo 20 de los 66 puntos solicitados. En el Senado, la Comisión de Constitución, presidida por Carlos Mesía (Fuerza Popular), sesionó los días 10 y 11 de octubre; en esta última jornada, el senador Íber Maraví (Juntos por el Perú) y el ministro del Interior, César Astudillo, sostuvieron un tenso enfrentamiento, enmarcado en antecedentes históricos de Maraví vinculado a Sendero Luminoso según declaraciones judiciales.

Dato clave: Solo 20 de los 66 puntos solicitados por el Ejecutivo fueron aprobados en primera instancia por la Cámara de Diputados.

La tramitación se complicó aún más cuando, durante una nueva sesión senatorial, la senadora Patricia Iturregui (Buen Gobierno) presentó una cuestión de orden que dividió a la comisión: 6 votos a favor y 5 en contra. Tras la protesta del senador Aguinaga —quien votó en contra desde fuera de la sala—, la oposición se retiró del recinto. La ausencia de Katherine Ampuero, Martha Chávez y Aguinaga en esa votación reforzó la percepción de desorden institucional.

Contexto

Este episodio refleja la fractura interna de la coalición opositora, donde sectores como Renovación Popular, Obras y Ahora Nación jugaron un papel clave al evitar que el pedido quedara archivado en Diputados. Paralelamente, las acusaciones históricas contra Maraví —reveladas por el testigo Juan Alarcón Gutiérrez— intensificaron el clima de desconfianza. El caso evidencia cómo la bicameralidad, lejos de fortalecer el control democrático, se ha convertido en un mecanismo de parálisis legislativa cuando no hay consenso.

¿Qué sigue?

El Ejecutivo deberá reevaluar su estrategia para obtener las facultades, mientras la oposición se debate entre mantener la presión o ceder en puntos clave para evitar una confrontación mayor. Sin una coordinación efectiva entre bancadas, el proceso legislativo seguirá estancado, afectando la gobernabilidad y la respuesta a demandas urgentes como la seguridad ciudadana.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.