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Fracturas en la oposiciónMoción a ChangMoción a Astudillo22 firmas vs 20 mínimas

La moción para interpelar al ministro José Antonio Chang se debilita tras la retirada de tres firmas opositoras, dejándola apenas dos votos por encima del mínimo legal, lo que refleja profundas fracturas en la coalición de oposición.

La iniciativa multipartidaria, presentada originalmente con 24 firmas por Juntos por el Perú, Ahora Nación y Obras, cuenta actualmente con 22 adhesiones tras la decisión de Helard Sonco Villanueva (Ahora Nación) y los diputados Arturo César Eusebio Padilla y Andrea Medina Stein (Obras) de retirar su apoyo. Según el Reglamento de la Cámara de Diputados, se requieren 20 firmas —el 15% del total legal— para que la moción prosiga; con 22 firmas, apenas supera ese umbral. Inicialmente agendada para discutirse en la sesión del jueves, fue postergada tras la suspensión del pleno, provocada por la caída de la censura al ministro del Interior César Astudillo, también derivada de retiros de firmas.

Dato clave: Tras los retiros, la moción contra Chang registra 22 firmas, dos por encima del mínimo legal de 20 diputados exigido por el Reglamento.

La situación evidencia una creciente descohesión entre las tres bancadas opositoras en la Cámara Baja, apenas dos meses después del inicio del período legislativo 2026–2031. Aunque ambas mociones —contra Astudillo y contra Chang— habían comenzado como expresiones de unidad opositora, las diferencias internas se hicieron visibles: en Ahora Nación, por ejemplo, ocho de sus diez integrantes rechazaron públicamente la censura a Astudillo, mientras solo dos —Jair Manrique e Indira Huilca— la respaldaron. En el caso de la interpelación a Chang, la adhesión inicial fue más amplia, pero los retiros recientes amenazan su viabilidad.

Contexto

La frágil alianza opositora, que había logrado articular dos mociones simultáneas contra miembros del Ejecutivo, se muestra cada vez más desgastada. Juntos por el Perú intenta consolidarse como la fuerza líder de la oposición, pero enfrenta resistencias internas y externas que limitan su capacidad de articulación. Los retiros sin explicaciones públicas detalladas —como el de Sonco Villanueva, quien solo señaló “eso es tu trabajo” al consultarlo— reflejan una falta de transparencia y coherencia estratégica. Esta situación debilita la capacidad del Congreso para ejercer un control efectivo al Ejecutivo, especialmente en un contexto de alta polarización y baja aprobación presidencial.

¿Qué sigue?

La moción contra Chang permanece en trámite, pero con una probabilidad creciente de estancamiento o retirada de más firmas. La próxima sesión plenaria determinará si se retoma su discusión o si se archiva por incumplimiento del quórum. Mientras tanto, la oposición enfrenta el reto de definir si mantiene una postura unificada o cede a intereses partidistas, lo que podría marcar el rumbo de su accionar legislativo durante el resto del período.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.