La presidenta Keiko Fujimori urgió al Congreso a superar las posturas partidistas y priorizar la paz y la seguridad nacional, al conmemorar los 205 años de la Marina y 147 del Combate de Angamos.
En la ceremonia celebrada el 8 de octubre en la Plaza Grau del Callao, la mandataria recordó el legado del almirante Miguel Grau como ejemplo de servicio al país y planteó una reflexión ética sobre la capacidad de los líderes políticos para dejar de lado los intereses partidarios en favor del bien común, especialmente en materia de lucha contra la delincuencia.
Dato clave: Fujimori citó directamente a Grau como modelo para que el Legislativo apruebe las facultades legislativas solicitadas por el Ejecutivo para enfrentar la inseguridad.
La jefa de Estado vinculó la valentía y el sentido del deber mostrados por Grau durante la Guerra del Pacífico con los desafíos actuales, como la creciente criminalidad y la necesidad de una respuesta institucional firme. Subrayó que la aprobación de las facultades solicitadas por el Gobierno no debe verse como un mero trámite político, sino como un acto de responsabilidad patriótica. Destacó que el Congreso tiene la obligación de evaluar dichas medidas con base en principios superiores, no en intereses partidistas.
Contexto
Análisis: La intervención de Fujimori se enmarca en una etapa crítica de su gestión, marcada por el incremento de actos violentos atribuidos a grupos delictivos y la presión creciente para que el Congreso apruebe iniciativas de seguridad. Su llamado se dirige especialmente a los congresistas que aún expresan reservas sobre las facultades legislativas, las cuales permitirían al Ejecutivo dictar normas con fuerza de ley en materia penal. La referencia histórica a Grau busca dotar de legitimidad moral su petición, evocando un sentido de unidad nacional frente a amenazas internas y externas.
¿Qué sigue?
El plazo para que el Congreso apruebe o rechace las facultades legislativas vence a finales de octubre. Fujimori ha indicado que la decisión no solo definirá la efectividad de la lucha contra el crimen, sino también la capacidad del sistema democrático para responder con celeridad a las demandas ciudadanas. Su discurso busca presionar a los parlamentarios indecisos, especialmente en su propio sector, para que prioricen el interés general sobre las posturas ideológicas.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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