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Emisión de deuda tecnológica (US$ miles de millones)5002024 (9m)7002025 (proy)9002026 (proy)12002027 (proy)↑ 140% vs 2023

El auge de la inteligencia artificial impulsa una emisión récord de deuda corporativa, con US$ 500 mil millones en nueve meses, presionando al alza las tasas de interés globales.

Las principales empresas tecnológicas —Microsoft, Google, Amazon y Meta— han incrementado drásticamente su endeudamiento para financiar infraestructura de IA: chips, servidores y centros de datos. En lo que va de 2024, ya han emitido cerca de US$ 500 mil millones en bonos, cifra que supera con creces lo recaudado por los operadores de cable durante la expansión de internet o por las ferroviarias en el auge del siglo XIX, ajustado por inflación. Goldman Sachs proyecta que para 2027 la deuda del sector alcanzaría los US$ 1.2 billones, mientras que las tasas de interés exigidas por los inversores superan el 7% en casos como el de Meta y el 9% en firmas especializadas en infraestructura en la nube.

Dato clave: La deuda emitida por el ecosistema de IA en 2024 ya supera a la de los operadores de cable estadounidenses durante la explosión de internet, en valores reales.

Este flujo masivo de emisiones está reconfigurando el mercado de renta fija: los inversores, especialmente fondos especulativos que acumularon bonos del Tesoro hasta representar el 7% de la oferta total a finales de 2025, están desplazando capital hacia deuda corporativa de mayor rendimiento. Como resultado, los bonos del Tesoro a 10 años, referencia clave en Wall Street, se sitúan en 5.30%, su nivel más alto desde 2002. Expertos advierten que esta dinámica, sumada a la inflación energética y los riesgos geopolíticos, genera presión sobre las tasas soberanas y amplía el arbitraje entre deuda pública y privada.

Contexto

El mercado de bonos ha absorbido hasta ahora este volumen sin crisis, pero con costos crecientes para los emisores. Analistas como Chris Della Fave y Mark Malek destacan que la competencia por capital está elevando los rendimientos exigidos, lo que afecta tanto a corporaciones como al gobierno estadounidense. Además, la saturación del mercado genera preocupación por una posible corrección: si el ritmo de inversión en infraestructura de IA se desacelera —por retrasos, sobrecostos o ingresos insuficientes—, podría desencadenarse un “ajuste masivo” en los precios de activos, tanto en deuda como en acciones tecnológicas. El Banco de Inglaterra ya alertó en septiembre sobre un riesgo de corrección más pronunciado que en julio, cuando el Nasdaq cedió casi 7%.

¿Qué sigue?

Aunque la guerra en Medio Oriente y los precios de la energía siguen influyendo en la inflación, los expertos consideran que la deuda de IA será un pilar estructural que mantendrá las tasas elevadas incluso en escenarios de calma geopolítica. Se anticipa que el sector tecnológico continuará emitiendo bonos hasta 2027, mientras los inversores reevalúan el equilibrio entre riesgo y rendimiento. La evolución de proyectos clave —como los centros de datos masivos de Oracle o Meta— servirá como termómetro del ajuste futuro.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.