El Perú enfrenta un Fenómeno El Niño Costero de intensidad histórica, potenciado por el cambio climático y su coexistencia con El Niño Global, con impactos ya visibles en la pesca y proyecciones de daños económicos para 2027.
Según la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), este evento superará a los registrados en años anteriores y se extenderá hasta mayo de 2027, afectando principalmente a Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad y la sierra norte. Ya se registran alteraciones en el comportamiento de especies pesqueras y pérdidas de fauna marina, mientras que se anticipan afectaciones agrícolas, sequías en zonas específicas y una reducción en la generación hidroeléctrica.
Dato clave: Las poblaciones de vertebrados silvestres han disminuido un 73 % en promedio, según el Informe Planeta Vivo 2026 de WWF, lo que refleja la urgencia de integrar la naturaleza como infraestructura ante eventos climáticos extremos.
El exministro Eduardo Pulgar-Vidal destacó la necesidad de acelerar las acciones de prevención, gestión de emergencias y rehabilitación, subrayando que la resiliencia requiere planes actualizados y reconstrucciones más robustas. La Comisión Multisectorial advierte que el calentamiento global intensificará la frecuencia y magnitud de estos fenómenos, lo que exige una reorientación estratégica en la planificación nacional y regional.
Contexto
WWF Perú, en presentación exclusiva con la prensa, resaltó que la situación actual constituye un “Superniño” sin precedentes, con cambios climáticos observables que antes no se habían registrado. La directora de Conservación de WWF, Aimée Leslie, abogó por restaurar manglares, humedales y cuencas como infraestructura natural para mitigar impactos. La organización alertó sobre la inminencia de daños mayores si no se actúa con anticipación, criticando la inacción ante señales claras de alteración del entorno natural.
¿Qué sigue?
Se prevé que los efectos más severos se manifiesten entre finales de 2026 y mediados de 2027, con mayor probabilidad de lluvias intensas e inundaciones en la costa norte. Las autoridades deben fortalecer los sistemas de alerta temprana, reforzar la infraestructura hidráulica y priorizar la restauración ecosistémica. Como advirtió Pulgar-Vidal, reconstruir “mejor” significa diseñar con estándares climáticos actualizados para evitar que los daños se repitan en el futuro.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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