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Adopción del Bitcoin en El Salvador (2021-2026)85202162202241202328202415202552026↓ 94% en uso activo

Cinco años después de su ambiciosa apuesta, El Salvador dejó de ser el único país con bitcoin como moneda de curso legal. El experimento, lanzado en 2021, no logró sus objetivos principales y hoy el dólar es la única divisa oficial.

En junio de 2021, la Asamblea Legislativa, controlada por el partido Nueva Ideas del presidente Nayib Bukele, aprobó la ley que equiparó el bitcoin al dólar como moneda de curso legal. El gobierno destinó US$150 millones a un fideicomiso y repartió US$30 a cada ciudadano para fomentar el uso de la billetera digital Chivo Wallet, además de invertir otros US$50 millones en infraestructura. Sin embargo, según una encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la UCA, el 71% de los consultados aseguró que el cambio no beneficiaba a su economía familiar. La Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER) reportó que, tras gastar el bono inicial, la mayoría de los usuarios dejó de usar la aplicación.

Dato clave: En 2025, las remesas representaron el 26,3% del PIB salvadoreño, pero el uso del bitcoin para transferencias se mantuvo marginal.

La iniciativa se presentó como una vía para reducir costos en remesas —que superan los US$7.000 millones anuales—, incluir a la población no bancarizada y atraer inversión extranjera mediante una “ciudad geotérmica” alimentada por la energía del volcán Santa Ana. No obstante, la volatilidad del bitcoin, que en 2022 se desplomó más del 60%, generó preocupación en organismos internacionales y expertos financieros. El gobierno continuó adquiriendo la criptomoneda con recursos públicos, incluso bajo críticas por su gestión poco transparente. En 2024, el Congreso aprobó una reforma que dejó de exigir la aceptación obligatoria del bitcoin, volviéndolo una opción voluntaria, y en 2026 el ejecutivo anunció su retirada formal como moneda de curso legal.

Contexto

La iniciativa generó divisiones: mientras Bukele la definió como un hito de innovación y soberanía financiera, entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtieron sobre los riesgos fiscales, de estabilidad monetaria y de inclusión limitada. Estudios académicos y de mercado evidenciaron baja adopción sostenida, poca integración real al sistema financiero tradicional y escasa llegada a sectores informales. La percepción pública se volvió negativa, y la falta de transparencia en las compras estatales de bitcoin alimentó críticas sobre el uso político de la medida.

¿Qué sigue?

El Salvador ahora se enfoca en reforzar la adopción del dólar como única moneda legal y en atraer inversión mediante otros mecanismos, como la Ley para la Atracción de Inversiones Extranjeras. Aunque Bukele mantiene su cartera personal de bitcoin, el Estado ya no lo promueve como política pública. La experiencia sirve como caso de estudio global sobre los límites de la adopción forzada de activos digitales sin infraestructura técnica, educativa y regulatoria previa.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.