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Empleo vs Subempleo en Lima (T3 2024)178.7Empleo adecuado164.5Subempleo por ingresos106.1Subempleo por horas+6% empleo total; +8.5% subempleo

El empleo en Lima creció 6% en el tercer trimestre, impulsado por empresas grandes, pero casi la mitad de los nuevos puestos fueron de baja calidad, con subempleo por ingresos o horas insuficientes.

Según datos del INEI, entre julio y septiembre el número de trabajadores en la capital alcanzó 6 millones 13,300, con un aumento de 339,300 empleos. Las empresas de 51 o más trabajadores fueron las que más contrataron, con 178,700 nuevos puestos (un alza del 11%), mientras que el subempleo subió 8.5%, sumando 164,500 personas adicionales. A nivel anual, 2 millones 102 mil trabajadores en Lima están en condiciones de empleo de baja calidad, lo que representa más del 30% del total.

Dato clave: En el último trimestre, el subempleo por ingresos en empresas grandes creció 24.3% y el subempleo por horas insuficientes aumentó 44%, mientras que el empleo adecuado solo avanzó 8.5%.

Este patrón refleja una transformación en la estructura laboral limeña: sectores dinámicos como construcción, comercio y servicios —fuertemente asociados a empresas consolidadas— impulsan la creación de empleo, pero con una mayor proporción de puestos que no ofrecen horas ni ingresos suficientes. Paola Herrera, economista del IPE, señala que la formalidad sigue siendo relevante, pero la calidad del empleo se deteriora, especialmente con la entrada de nuevos trabajadores al mercado que aceptan condiciones menos favorables. Eduardo Jiménez, de Macroconsult, añade que las empresas grandes tienen mayor capacidad para contratar rápidamente, aunque no necesariamente en puestos plenos o bien remunerados.

Contexto

El mercado laboral limeño muestra una paradoja: crecimiento económico y mayor formalidad en términos de existencia de contrato, pero con una creciente precarización interna. El incremento del subempleo por ingresos —trabajadores que ganan menos del S/ 1,800 necesarios para cubrir la canasta básica— es el principal motor de esta tendencia. Aunque las empresas grandes generan más empleo adecuado en términos absolutos, su proporción relativa ha disminuido frente al rápido crecimiento del subempleo. Esto sugiere que la recuperación del empleo no se traduce aún en mejoras significativas en los ingresos ni en estabilidad laboral para amplios sectores de la población activa.

¿Qué sigue?

Los analistas coinciden en que la evolución del empleo dependerá del dinamismo de la inversión privada y de políticas que impulsen la productividad y la formalización con calidad. Sin una recuperación en los salarios reales y en las horas trabajadas, el mercado laboral seguirá enfrentando desafíos estructurales. Para el cuarto trimestre, se espera que el ritmo de crecimiento se mantenga moderado, pero la preocupación persiste por la persistencia de empleos de baja calidad que limitan el bienestar de los trabajadores.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.