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Concentración de almacenamiento de GLP en Perú Costa central (Callao e Ica)Resto del país86% de capacidad en 3 empresas

Indecopi propone medidas urgentes para fortalecer la competencia en el mercado de combustibles ante la crítica concentración de infraestructura de almacenamiento, especialmente en diésel y GLP.

La presidenta ejecutiva de Indecopi, Milagros Maraví, informó que el Ejecutivo prepara un decreto supremo para declarar en estado de emergencia el mercado de combustibles y considerarlos bienes esenciales. Esta medida, presentada ante la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, permitiría a la entidad supervisar prácticas anticompetitivas como el acaparamiento y la especulación. El informe preliminar del Estudio de Mercado sobre Combustibles Líquidos y GLP, difundido el 24 de este mes, revela que la capacidad de almacenamiento nacional alcanza los 8.47 millones de barriles operados en 29 plantas, con tres empresas —Terminales del Perú, Petroperú y Valero Perú— concentrando el 76% del total.

Dato clave: En el mercado de GLP, Pluspetrol, Solgas y Zeta Gas controlan el 86% de la capacidad de almacenamiento (1.37 millones de barriles), y el 90% de esta infraestructura está ubicada en la costa central.

El análisis destaca que el déficit estructural en infraestructura de almacenamiento afecta particularmente al diésel y al GLP. En 2025, el diésel importado cubrió el 65% de la demanda nacional, mientras que el GLP importado suplió el 46%. La dependencia de pocos centros logísticos —como Callao e Ica— expone a regiones a riesgos ante interrupciones por condiciones climáticas, cierres portuarios o fallos en ductos. En el caso del GLP, aunque existen 117 plantas envasadoras operadas por 79 empresas, el abastecimiento de materia prima sigue altamente concentrado geográfica y operativamente, lo que limita la resiliencia del sistema.

Contexto

Análisis: La situación refleja una vulnerabilidad sistémica en la cadena de suministro de combustibles, derivada de décadas de subinversión en infraestructura estratégica y una estructura de mercado con barreras altas para nuevos entrantes. La concentración de activos en pocas empresas, combinada con la falta de alternativas logísticas en regiones periféricas, ha generado un entorno propicio para distorsiones de precios y cortes puntuales en el abastecimiento. Expertos del sector señalan que sin intervención, estos problemas se agravarán con el crecimiento proyectado de la demanda energética.

¿Qué sigue?

El decreto supremo que declararía el estado de emergencia se espera en las próximas semanas, y podría incluir mecanismos transitorios para incentivar inversiones en nuevas capacidades de almacenamiento. Indecopi también evalúa propuestas regulatorias para promover la apertura de infraestructura existente y facilitar la entrada de nuevos actores. La colaboración entre el Estado, el sector privado y los gobiernos regionales será clave para implementar soluciones sostenibles a mediano plazo.


📰 Publicado originalmente en Diario Gestión. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.