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Lula vs. Bolsonaro Jr.Soberanía ymultilateralismoEscudo de lasAméricas y alianzacon EE.UU.Empate técnico: 50% rechazo cada uno

Brasil celebra este domingo elecciones presidenciales decisivas entre Lula y Flávio Bolsonaro, cuyos resultados marcarán el rumbo geopolítico de Latinoamérica frente a la influencia de EE.UU.

Más de 158 millones de brasileños acudirán a las urnas este 26 de octubre para elegir entre el presidente saliente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, en una contienda que redefine el equilibrio de poder regional y la postura frente a Washington.

Dato clave: Las encuestas registran un empate técnico en intención de voto, con tasas de rechazo que superan el 50 % en ambos casos, lo que limita severamente el crecimiento directo de cualquiera de los dos candidatos.

La campaña ha estado marcada por escándalos de corrupción, desinformación y confrontaciones personales. Flávio Bolsonaro se vio comprometido por una supuesta solicitud de 12 millones de dólares a un banquero para financiar una película biográfica sobre su padre. Por su parte, la cercanía entre el banquero y el ministro del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes —quien condenó a Jair Bolsonaro a 27 años por intento de golpe— ha afectado la imagen de Lula, aunque sin implicarlo directamente. El discurso de Lula ha girado en torno a la soberanía nacional, reafirmando que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, mientras Flávio prometió adherirse al Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad liderada por EE.UU. y ya respaldada por líderes como Milei, Peña y Kast.

Contexto

Brasil ha sido el último bastión del progresismo en Sudamérica tras el avance de gobiernos de derecha en la región. Sin embargo, la presión externa y las tensiones internas han debilitado su posición. La abstención históricamente alta —superior al 20 % en comicios anteriores— y la polarización extrema han llevado a ambos candidatos a converger en estrategias similares: Lula busca movilizar su base y reducir la desmovilización, mientras Flávio apela al “voto útil” para concentrar apoyos de terceras vías, que han perdido fuerza tras el estancamiento en las encuestas. Augusto Cury y Renan Santos, representantes de alternativas no tradicionales, ya no superan los dígitos en intención de voto.

¿Qué sigue?

Si ninguno supera el 50 % en primera vuelta, se celebrará una segunda vuelta el 3 de noviembre. El resultado no solo definirá el futuro interno de Brasil, sino también su alineación geopolítica: entre una postura de mayor independencia de EE.UU. o una alianza más estrecha con Washington. La comunidad internacional vigila atentamente, pues Brasil, como mayor economía y potencia regional, sigue siendo un actor clave en temas como la Amazonía, el comercio y la seguridad democrática.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.