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Riesgo de Huaicos por El Niño TumbesPiuraLambayequeLa LibertadZonas costeras norte en alerta máxima

Chile experimentó aluviones en Santiago por intensas lluvias, pero expertos advierten que el Perú enfrentará un riesgo mucho mayor ante El Niño por su geografía desértica y alta vulnerabilidad urbana.

Este mes, fuertes precipitaciones provocaron desbordes y flujo de detritos —comúnmente llamados huaicos— en zonas como Las Condes, en la capital chilena. Según Darwin La Torre, docente de la Universidad de Lima y especialista en infraestructura y prevención de riesgos, aunque ambos fenómenos comparten similitudes superficiales, el contexto peruano presenta factores de peligro y vulnerabilidad significativamente superiores.

Dato clave: Las lluvias asociadas a El Niño en el Perú se proyectan como “extraordinarias” y afectarán toda la costa norte, desde Tumbes hasta Lima, con intensidad y extensión mucho mayores que las observadas en Santiago.

La Torre precisa que Santiago, ubicada a unos 2.000 metros sobre el nivel del mar, sí registra eventos de este tipo, pero históricamente son más puntuales y menos intensos. En cambio, el Perú cuenta con una geografía predominantemente desértica, lo que incrementa la probabilidad de arrastre de material sólido y la magnitud de los huaicos. Además, la urbanización descontrolada en zonas de riesgo —como laderas y cauces secos— amplifica la exposición de la población. En Chile, un incendio previo en la cuenca contribuyó al impacto del evento, pero se trató de una condición altamente localizada.

Contexto

Análisis: El fenómeno El Niño, ya en desarrollo en el Pacífico ecuatorial, ha generado alertas tempranas en organismos internacionales. En Perú, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Senamhi han adelantado que se prevé una intensificación de precipitaciones en los próximos meses, con posibles lluvias que superen los 200 mm mensuales en algunas zonas del norte. Las autoridades locales ya iniciaron labores de limpieza de quebradas y monitoreo de presas, pero persisten deficiencias en infraestructura hidráulica y sistemas de alerta temprana en distritos costeros y andinos.

¿Qué sigue?

Las proyecciones indican que el pico de actividad de El Niño se alcanzará entre diciembre y febrero, por lo que los meses de mayor riesgo están por venir. El Perú debe reforzar la coordinación entre niveles de gobierno, activar planes de contingencia en regiones críticas y ejecutar obras de mitigación urgente. Sin una respuesta proactiva, el impacto socioeconómico podría ser severo, con afectaciones a la agricultura, el transporte y miles de familias en zonas de alto riesgo.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.