EE.UU. reforzará su presencia militar en Oriente Medio con un tercer portaaviones y entre 9.000 y 10.000 efectivos adicionales, según confirmó el Pentágono.
El Departamento de Defensa desplegará el portaaviones USS Theodore Roosevelt, junto con el Grupo Anfibio de Preparación USS Makin Island —que transporta a 1.000 infantes de marina de la Unidad Expedicionaria 13—, con arribos programados para finales de noviembre. A estos se suman los ya desplegados USS George H.W. Bush y USS George Washington, lo que triplica la capacidad de ataque aéreo estadounidense en la zona.
Dato clave: El despliegue incrementará en un 30% la presencia terrestre y naval de EE.UU. en la región, con un total de casi 10.000 efectivos nuevos.
Esta decisión se enmarca en una escalada de tensión tras la guerra iniciada por EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero, tras una serie de ataques contra intereses estadounidenses. El presidente Donald Trump ha intensificado sus declaraciones amenazantes contra Teherán, especialmente tras el incidente con el vuelo de Flydubai, al que calificó como un posible atentado terrorista. En la Casa Blanca, el mandatario aseguró que Irán será golpeado “muy fuerte” si se confirma su responsabilidad, lo que incrementa las tensiones diplomáticas y militares.
Contexto
La presencia militar creciente responde también a la inestabilidad regional tras el estancamiento de las negociaciones nucleares y la expansión de la influencia iraní en Siria, Irak y Yemen. Para la administración estadounidense, el despliegue no solo busca disuadir a Irán, sino también proteger a sus aliados y garantizar la libre navegación en el Golfo Pérsico. No obstante, analistas advierten que esta estrategia podría ser un lastre político para los republicanos, especialmente en el contexto de las elecciones de medio mandato, donde el encarecimiento del precio de la gasolina en EE.UU. ya genera malestar en la opinión pública.
¿Qué sigue?
Se prevé que los buques lleguen a la región antes del 30 de noviembre, coincidiendo con el aniversario del inicio de los bombardeos contra Irán. El Pentágono mantendrá una postura de disuasión activa, pero el Ejecutivo evalúa opciones diplomáticas paralelas, especialmente si Irán acepta retomar conversaciones sin condiciones previas. La comunidad internacional, entre ella Europa y países árabes moderados, espera que las medidas militares no deriven en un conflicto de mayor magnitud.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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