Flávio Bolsonaro lidera la primera vuelta con 48,47% frente al 43,49% de Lula, tras escrutinio del 84,96% de mesas, lo que apunta a un balotaje el 25 de octubre si no hay mayoría absoluta.
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, obtuvo 48,47% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, mientras que el mandatario saliente Luiz Inácio Lula da Silva registró 43,49%, según el cómputo parcial que ya incluye el 84,96% de las urnas. Ambos candidatos se encaminan a un segundo round el 25 de octubre, ya que ninguno superó el 50% necesario para evitar una segunda vuelta.
Dato clave: Con el 84,96% de las mesas escrutadas, Flávio Bolsonaro lleva una ventaja de casi 5 puntos porcentuales sobre Lula, aunque la tendencia podría variar con el conteo de votos restantes.
La campaña de Flávio Bolsonaro, de 45 años, se ha centrado en la inseguridad y la crítica a los altos impuestos, posicionándose como una figura más moderada que su padre, aunque hereda su base evangélica y regional en el sur del país. Por su parte, Lula, de 80 años, apela a su tradicional apoyo en el noreste y entre sectores populares, católicos y mujeres, defendiendo la soberanía nacional frente a lo que denomina presión externa, especialmente de EE.UU. El expresidente ha denunciado intervencionismo del gobierno estadounidense, en un contexto de acercamiento de Washington con gobiernos de derecha en Argentina, Chile y Colombia.
Contexto
La polarización electoral refleja una profunda división social y regional: Flávio lidera en estados del sur entre clases medias altas y electores evangélicos, mientras Lula mantiene su fortaleza en regiones más pobres del noreste. Aunque Trump no ha respaldado explícitamente a Flávio, su simpatía por la derecha latinoamericana se ve reflejada en los actos de campaña, donde sus seguidores ondean banderas estadounidenses. Por el contrario, los opositores temen una posible subordinación de Brasil a intereses extranjeros. La candidatura de Flávio se ha visto oscurecida por una investigación por corrupción en la financiación de una película sobre su padre, pero logró recuperar terreno en las encuestas en cuestión de meses.
¿Qué sigue?
El balotaje del 25 de octubre será decisivo para el futuro político de Brasil, con un escenario que podría definir su alineación internacional, su modelo económico y su enfoque frente a la seguridad. Las autoridades electorales advierten que el conteo final aún podría estrechar la diferencia, pero la tendencia actual sugiere una segunda vuelta con altos índices de participación y movilización. La comunidad internacional seguirá de cerca los desenlaces, especialmente ante las tensiones comerciales entre Brasilia y Washington.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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