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Proceso de ejecución militar1Condena2Recurso agotado3Transmisión en vivo4Pelotón de fusilamiento5Acto públicoÚltima ejecución: 1961

Estados Unidos ejecutará por fusilamiento a Nidal Hasan, condenado por la masacre de Fort Hood en 2009, en un acto público y en vivo, el primero desde 1961.

La ejecución del exmédico del Ejército Nidal Hasan, responsable del ataque en la base militar de Fort Hood que dejó 13 muertos y 30 heridos el 5 de noviembre de 2009, será llevada a cabo por un pelotón de fusilamiento y transmitida en vivo, según confirmó un funcionario del Pentágono. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que será un acto público, reafirmando que “será ejecutado por un pelotón de fusilamiento, como debe ser”.

Dato clave: Será la primera ejecución por fusilamiento realizada por las fuerzas armadas de EE.UU. desde 1961, tras 63 años sin aplicar esta pena.

Hasan, quien se declaró responsable del ataque y lo justificó como un acto de guerra contra Occidente, fue alcanzado por disparos de un agente policial durante la masacre, lo que le provocó una discapacidad permanente. Condenado a muerte en 2013 tras un juicio militar, sus recursos legales se agotaron recientemente. La decisión de ejecutarlo y transmitirlo en vivo ha reavivado el debate sobre el uso de la pena capital en el ámbito militar y la transparencia de los procesos penales en casos de alto perfil.

Contexto

Análisis: La ejecución de Hasan representa un hito en la historia reciente del sistema judicial militar estadounidense. Aunque la pena de muerte sigue vigente en el Código Militar, su aplicación ha sido extremadamente rara: solo cinco ejecuciones se han llevado a cabo desde 1961, todas antes de 1963. La decisión de hacerlo público y en vivo responde a una postura firme del actual gobierno frente al terrorismo y los ataques contra instalaciones militares, pero ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos y preocupación entre aliados internacionales. El Pentágono justifica la transmisión como un acto de transparencia y disuasión, mientras que críticos advierten sobre riesgos de radicalización y uso político del castigo.

¿Qué sigue?

La ejecución está programada para los próximos días, aunque aún no se ha fijado fecha exacta. El Pentágono indicará en breve los protocolos de transmisión y las condiciones del acto. Mientras, se intensifican los llamados para que se respeten los derechos humanos y se evite la banalización de la muerte como herramienta de comunicación. La comunidad internacional seguirá de cerca este hecho sin precedentes en décadas.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.