Al menos cinco personas fallecieron en México tras el paso del huracán Simón y la tormenta tropical Rachel por el Pacífico, con víctimas fatales en Baja California y Guerrero.
Las autoridades confirmaron la muerte de un hombre de 71 años en Guerrero por el colapso de una barda atribuido al huracán Simón y la de cuatro integrantes de una misma familia —entre ellos dos niños— en Ensenada, Baja California, por efectos de la tormenta Rachel. Hasta el momento, cinco personas siguen desaparecidas, mientras 32 fueron rescatadas por fuerzas de seguridad con apoyo aéreo en zonas aisladas.
Dato clave: Las autoridades reportan que el huracán Simón, de categoría 2 en la escala Saffir-Simpson con vientos de 155 km/h, se aleja de la costa pero sigue generando lluvias intensas y olas de hasta cinco metros.
Simón, aunque no tocó tierra como huracán mayor como se temía inicialmente, provocó fuertes precipitaciones en Jalisco y Guerrero, donde Acapulco también sufrió inundaciones. En Michoacán y Colima se registraron deslaves y crecientes de ríos. La temporada ciclónica de 2024 se anticipa más activa debido al fenómeno El Niño, que eleva la temperatura del océano Pacífico y favorece la formación de sistemas intensos. Paralelamente, el huracán Isaías, primer ciclón del Atlántico, dejó cuatro muertos en EE.UU. el 9 de octubre.
Contexto
La tragedia se suma a los desafíos económicos que enfrentan regiones costeras como Puerto Vallarta, donde el turismo —sector vital para la economía local— aún se recupera de los efectos de la violencia ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación tras el fallecimiento de su líder en febrero. Aunque el cielo se despejó en el destino turístico y los habitantes expresan esperanza en la reactivación comercial, persisten cierres de aeropuerto y establecimientos, lo que retrasa la normalización de actividades.
¿Qué sigue?
El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. prevé que Simón toque tierra el miércoles en Sinaloa, aunque con menor intensidad. Las autoridades mexicanas mantienen alertas en costas del Pacífico por lluvias persistentes y riesgo de desbordes. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el incremento de la actividad ciclónica en ambos lados del Pacífico, vinculada al calentamiento oceánico.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
Español
English (United Kingdom)