Tras tres días sin ingreso de mercancías comerciales a Gaza, la entrada de camiones cayó 50 % semanalmente, agravando la escasez de alimentos para 2,1 millones de personas.
Desde el miércoles 8 de octubre, Israel suspendió la entrada de bienes comerciales al enclave palestino, según confirmó el Comando de Coordinación de Asuntos Civiles y Humanitarios en los Territorios (COGAT). Esta medida redujo de forma significativa el flujo de camiones: de 200 diarios previos a la suspensión, el promedio semanal cayó a la mitad. La Autoridad General de Cruces y Fronteras de Gaza señaló que las mercancías comerciales representaban ya el 65 % del total de ingresos, frente al 50 % que atribuía el sector privado, y que más del 80 % de esos camiones transportaban alimentos básicos como frutas, verduras, congelados, aceite y trigo.
Dato clave: El COGAT acusó a comerciantes palestinos de exigir un “impuesto” de 10.000 séqueles (2.875 euros) por camión y venta al contado de un 25 % de la carga, pero el Sindicato de Transportistas negó haber decidido la suspensión.
La tensión se originó tras Israel vetar las actividades de una treintena de ONG, lo que redujo drásticamente la ayuda humanitaria. El COGAT sostuvo que los comerciantes violaron acuerdos al no usar transferencias bancarias, mientras Nahed Sheheiber, jefe del Sindicato de Transportistas Privados de Gaza, aseguró que la paralización fue impuesta por las autoridades israelíes como medida para evitar que Hamás recaude impuestos, pero que no exime a Israel de su responsabilidad en garantizar el acceso a suministros esenciales.
Contexto
La interrupción del flujo comercial agrava una crisis humanitaria ya crítica en Gaza, donde más de 2,1 millones de personas —la mayoría desplazadas y dependientes de asistencia externa— enfrentan escasez extrema de alimentos, combustible y productos básicos. Con la llegada del invierno a dos meses, la falta de abastecimiento pone en riesgo la salud y supervivencia de la población, especialmente niños y adultos mayores. Organismos internacionales han reiterado su llamado a mantener los cruces abiertos bajo estándares humanitarios, sin condiciones que obstaculicen la entrada de ayuda.
¿Qué sigue?
Se espera que las partes retomen conversaciones para restablecer el flujo comercial bajo condiciones acordadas, aunque persiste el desacuerdo sobre la recaudación de fondos por parte de Hamás. Mientras tanto, las agencias de la ONU advierten que sin una solución inmediata, la desnutrición y enfermedades prevenibles podrían dispararse en las próximas semanas.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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