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Protestas en AlbaniaManifestantesGobiernoCrisis política y aspiraciones europeas

Cuatro días consecutivos de protestas en Tirana, Albania, se intensificaron con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad, mientras el primer ministro Edi Rama acusó a actores extranjeros de fomentar el descontento.

Las manifestaciones, que comenzaron hace más de cuatro meses, alcanzaron una nueva escalada el viernes tras el uso de gases lacrimógenos y cañones de agua por parte de la policía, mientras los civiles quemaban contenedores y lanzaban piedras. Según el Ministerio del Interior, 156 personas resultaron heridas en los últimos días, 97 de ellas agentes, y 160 detenidas solo el jueves. El premier socialista rechazó vincular las protestas con demandas legítimas y responsabilizó a fuerzas externas por obstaculizar el proceso de integración europea del país.

Dato clave: El ministro Ervin Demo confirmó que 97 policías sufrieron heridas en los últimos días, mientras dos agentes fueron suspendidos por presuntos casos de uso excesivo de la fuerza.

Las protestas originales se dispararon por el proyecto turístico *The Trump International Hotel & Tower*, vinculado a la familia del expresidente estadounidense Donald Trump, lo que generó indignación por supuesta corrupción y opacidad en la adjudicación de licencias. Aunque inicialmente localizadas en Tirana, los actos se expandieron a otras ciudades, con boicots estudiantiles y saqueos menores. Los manifestantes exigen transparencia, el fin de la impunidad y una vida digna, sin abandonar el país, según declaraciones recogidas por la AFP.

Contexto

Albania busca adherirse a la Unión Europea y espera cerrar las negociaciones de adhesión para 2027. No obstante, el gobierno de Rama enfrenta creciente presión interna por percepciones de clientelismo y falta de reformas estructurales. La oposición y organizaciones de la sociedad civil han cuestionado la gestión del Ejecutivo, mientras la comunidad internacional, incluida la UE, insta al gobierno a garantizar derechos fundamentales y evitar la represión. El discurso de Rama sobre injerencia extranjera ha sido criticado por observadores como una táctica para desviar la atención de los problemas internos.

¿Qué sigue?

Las autoridades mantienen el estado de alerta en Tirana y reforzaron patrullajes en zonas clave. Se espera que la oposición convoque nuevas movilizaciones la próxima semana, mientras el gobierno insiste en mantener el orden sin ceder en sus acusaciones contra actores externos. La situación podría afectar el cronograma de negociaciones con la UE, especialmente si persisten las violaciones de derechos humanos documentadas.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.