La congresista María Elvira Salazar rompió públicamente con Donald Trump tras criticar su enfoque migratorio, generando una tensa disputa que amenaza su apoyo republicano entre votantes hispanos en Florida.
La representante por el distrito 27 de Florida, conocida por su respaldo previo a Trump durante la campaña de 2024, emitió un anuncio en redes sociales el 18 de septiembre en el que señaló que “algunos de sus esfuerzos de aplicación de la inmigración han ido demasiado lejos” y que los hispanos que contribuyeron a su victoria se sienten traicionados. Trump respondió horas después asegurando que ella fue elegida gracias a su respaldo y que no comparte su postura. Dos días después, Salazar afirmó haber tenido una conversación “fantástica” con el presidente, aunque insistió en que este tiene una oportunidad histórica para conservar el apoyo hispano logrado en 2024.
Dato clave: Según encuestas de The New York Times/Siena, los demócratas aventajan a los republicanos 64% a 29% entre los hispanos que probablemente voten por el Congreso, una caída significativa respecto a 2024, cuando Trump solo perdía por siete puntos frente a Kamala Harris en este grupo.
La ruptura se inscribe en un contexto de reconfiguración del voto hispano en EE.UU., especialmente en Florida, donde el distrito de Salazar —antes con una ventaja republicana de 15 puntos en 2024— ahora se presenta como altamente competitivo. La congresista, de origen cubano, siempre ha abogado por una política migratoria equilibrada: control fronterizo combinado con mecanismos de regularización para ciertos colectivos, en contraste con la postura dura de Trump, que insiste en deportaciones masivas y restricciones extremas.
Contexto
Análisis: La disputa refleja una grieta creciente dentro del Partido Republicano entre la línea dura migratoria y una fracción más pragmática, especialmente relevante en estados con alta población latina como Florida, Texas o Arizona. El desgaste en el apoyo hispano —que en 2024 fue récord para un republicano (55 puntos sobre Biden)— ya muestra señales de retroceso, lo que podría poner en jaque la mayoría republicana en la Cámara baja. La postura de Salazar, aunque moderada, representa un riesgo electoral para Trump en una base clave para su reelección.
¿Qué sigue?
Salazar podría jugar un papel central en las próximas votaciones legislativas, al intentar equilibrar su lealtad al partido con su independencia en temas migratorios. Trump, por su parte, podría intensificar su oposición si percibe que su liderazgo entre hispanos se debilita. La evolución de esta tensión será determinante para las elecciones intermedias de 2026 y, potencialmente, para la contienda presidencial de 2028.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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