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Ruta del supuesto ataque a Fairford Fairford (UK)Teherán (IRN)Ruta drones FPVDistancia: ~9.500 km

EE.UU. retiró 12 bombarderos B-1 de la base británica de Fairford tras detectar una amenaza atribuida a Irán, que supuestamente planeaba un ataque con drones contra la instalación y su personal.

La decisión se tomó días después de que las autoridades británicas detuvieran a siete personas —seis británicas y una con doble nacionalidad británica-iraní— por presuntamente planear un ataque contra la base. Seis de los detenidos fueron liberados bajo fianza, una medida que generó críticas del expresidente Donald Trump. El primer ministro británico Andy Burnham afirmó haber hallado “fuertes indicios” de involucramiento iraní, aunque Teherán lo negó categóricamente.

Dato clave: Siete personas fueron arrestadas en Reino Unido en relación con una supuesta trama para atacar los bombarderos B-1 desplegados en la base de Fairford, con seis liberados bajo fianza.

La retirada de los bombarderos, ocurrida tras una operación acelerada ordenada por el Pentágono, se enmarca en el contexto de la guerra iniciada el 28 de febrero de este año. La base de Fairford, aunque limitada por el Reino Unido a misiones defensivas, había servido como plataforma para operaciones estadounidenses en la región. Según The New York Times, el supuesto plan iraní —presuntamente ordenado por la Guardia Revolucionaria— contemplaba un ataque coordinado con drones, inspirado en la Operación Telaraña ucraniana de junio de 2025, en la que 117 drones FPV fueron desplegados desde camiones contra bases rusas a más de 4.000 km de distancia.

Contexto

La operación de retirada refleja la creciente preocupación por la capacidad de Irán y sus aliados para ejecutar ataques asíncronos y de largo alcance contra objetivos occidentales en Europa. La ausencia de confirmación oficial sobre la conexión directa entre los detenidos y la retirada de los B-1 mantiene la incertidumbre, pero el patrón táctico descrito —uso de drones FPV ocultos en vehículos— apunta a una evolución en la guerra híbrida. Las tensiones entre Occidente y Teherán se han intensificado tras los últimos eventos, y el caso ha generado presión interna en el Reino Unido para revisar los protocolos de seguridad en instalaciones militares extranjeras.

¿Qué sigue?

Las autoridades británicas y estadounidenses intensificarán las investigaciones para esclarecer los vínculos entre los detenidos y la amenaza que motivó la retirada. Se espera que el juicio de los acusados, así como posibles sanciones diplomáticas contra Irán, definan el rumbo de la respuesta internacional. Mientras tanto, la base de Fairford permanecerá en alerta reforzada, y EE.UU. reevaluará sus estrategias de despliegue en Europa ante el nuevo escenario de amenazas asíncronas.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.