Christa Pike, de 50 años, enfrentará la inyección letal este miércoles en Tennessee, tras ser condenada por el asesinato tortuoso de Colleen Slemmer en 1995; sería la primera mujer ejecutada en el estado en más de dos siglos.
Pike, de 18 años en el momento de los hechos, fue sentenciada a muerte en 1996 por haber golpeado y torturado hasta la muerte a Colleen Slemmer, de 19 años, en un campamento laboral para adolescentes en Knoxville. Junto a su novio entonces, Tadaryl Shipp (quien recibió cadena perpetua), dejó grabado un pentagrama en el pecho de la víctima. Tras años de recursos legales sin éxito, su ejecución está programada para este miércoles, marcando un hito histórico: la primera ejecución femenina en Tennessee desde 1820. Solo 18 mujeres han sido ejecutadas en EE.UU. desde 1976, frente a más de 1.660 hombres.
Dato clave: Pike sería la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años; en todo EE.UU., solo 18 mujeres han sido condenadas a muerte y ejecutadas desde 1976.
El caso generó gran impacto mediático por la brutalidad del crimen y los símbolos satánicos utilizados. Pike, quien ahora pide que sus familiares no asistan a la ejecución, ha sido caracterizada por allegados como amable y protectora, lo que contrasta con los hechos delictivos. Su defensa sostiene que no se consideraron en su juicio pruebas clave sobre su infancia: abusos sexuales repetidos desde los 11 años, negligencia parental y explotación por parte de figuras adultas cercanas. La psicóloga Diana McCoy, contratada por la defensa, documentó que fue violada por el novio de su abuela en la infancia y por el novio de su madre a los 17 años, y que su madre no le creyó cuando denunció los abusos. Expertos como Sandra Babcock, de la Facultad de Derecho de Cornell, destacan que, bajo los estándares legales actuales, una menor en su situación no recibiría la pena capital.
Contexto
La ejecución programada reaviva el debate sobre la aplicación de la pena de muerte a mujeres y a personas con historiales de trauma infantil. La madre de la víctima exige justicia para que su hija “descanse en paz”, mientras organizaciones de derechos humanos cuestionan la equidad del sistema judicial, especialmente en casos donde la defensa no presentó pruebas disponibles sobre antecedentes abusivos. En Tennessee, donde solo hay 17 mujeres en el corredor de la muerte desde 1913, este caso destaca por su rareza y por las dudas éticas y legales que persisten tras décadas de apelaciones.
¿Qué sigue?
La ejecución está fijada para este miércoles, aunque aún existen recursos legales pendientes que podrían retrasarla. Si se lleva a cabo, marcará un hito histórico en la justicia penal estadounidense y reabrirá el debate sobre la proporcionalidad de la pena de muerte en casos de mujeres con historiales de victimización temprana. La comunidad internacional, incluidas Naciones Unidas, ha reiterado su oposición a la pena capital en situaciones donde hay violaciones sistemáticas de derechos humanos en el proceso judicial.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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