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Armas a Taiwán vs. Venta a ChinaVentas a TaiwánProhibición a ChinaUS$25.1B en juego

Trump negó haberle preguntado a Xi Jinping si China quería comprar armas estadounidenses, aunque su embajador en Beijing confirmó el episodio, revelando la tensa paradoja entre las ventas a Taiwán y la política de no venta a China.

El embajador de EE.UU. en Pekín, David Perdue, afirmó en una entrevista con Fox News que, durante su encuentro en Estados Unidos, Trump le preguntó a Xi Jinping si Beijing estaría interesado en adquirir equipamiento militar estadounidense. Sin embargo, el expresidente rechazó la versión el lunes desde el Despacho Oval, asegurando: “Nunca he oído eso” y “no lo hablamos”. La última gran venta aprobada a Taiwán fue por US$11.100 millones en diciembre de 2025, mientras otro paquete por US$14.000 millones aún espera aprobación y sería usado por Trump como palanca negociadora con Beijing, según analistas.

Dato clave: EE.UU. está obligado por la Taiwan Relations Act de 1979 a proveer a la isla herramientas defensivas para mantener una capacidad suficiente de autodefensa frente a China.

La contradicción entre las ventas armamentísticas a Taiwán y la prohibición legal de vender armas a China —reafirmada por el Departamento de Estado y la Casa Blanca— evidencia la complejidad de la relación bilateral. Beijing insiste en que esas ventas deben cesar, mientras fortalece su propia industria militar como prioridad estratégica. El portavoz chino Guo Jiakun evitó confirmar o desmentir la anécdota, limitándose a señalar que las capacidades defensivas de China se desarrollan según sus necesidades internas.

Contexto

Análisis: Implicaciones, reacciones y situación del sector

Para el analista internacional Carlos Novoa, la supuesta pregunta de Trump no responde a una provocación directa, sino a su estilo particular de negociación, donde su identidad como empresario suele superponerse a su rol como jefe de Estado. Esta actitud, según Novoa, refleja una lógica comercial aplicada a la diplomacia, con riesgos de confusión en los canales oficiales. La tensión se inscribe en un marco más amplio: EE.UU. no reconoce a Taiwán como Estado, pero mantiene su compromiso de apoyo defensivo, mientras China ve en esas ventas una injerencia en sus asuntos internos y acelera su modernización militar.

¿Qué sigue?

La discusión sobre el paquete pendiente de US$14.000 millones para Taiwán seguirá siendo un punto de fricción en las negociaciones bilaterales. Si Trump retoma su candidatura en 2028, su enfoque pragmático podría generar nuevas dinámicas, aunque sin alterar el marco legal que prohíbe la venta de armas a China. Analystas advierten que cualquier señalización ambigua sobre este tema podría generar malentendidos en Pekín y reacciones diplomáticas firmes.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.