El presidente Donald Trump suspendió por 60 días las sanciones contra Rusia para evaluar su impacto en la economía global, decisión criticada por legisladores de ambos partidos y por Zelensky.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó el sábado que la medida —firmada por Trump el viernes mediante una orden ejecutiva— pospone temporalmente las restricciones económicas impuestas por el Congreso en septiembre, las cuales afectaban a funcionarios, oligarcas y entidades financieras rusas, así como a los principales compradores de petróleo y gas ruso.
Dato clave: La exención entró en vigor dos días antes de la entrada en fuerza de la ley, tras un acuerdo con Moscú que permite a EE.UU. importar diésel ruso.
La suspensión se enmarca en una estrategia para evaluar cómo las sanciones y aranceles podrían afectar tanto la economía mundial como la estadounidense, especialmente en un contexto de alzas en los precios de la energía derivadas de conflictos en Oriente Medio, como la tensión entre Irán y Estados Unidos y los ataques hutíes a Arabia Saudita. Rubio señaló que estos eventos están impactando no solo en los precios del petróleo y el diésel, sino también en la estabilidad económica general. La medida ha generado fuerte rechazo en el Congreso, donde legisladores republicanos y demócratas cuestionaron la decisión, mientras el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, advirtió que favorece a Putin y le otorga “recompensas financieras”.
Contexto
La orden ejecutiva de Trump anuló una ley aprobada por el Congreso en septiembre, diseñada para debilitar el financiamiento de la guerra rusa en Ucrania al limitar las compras de energía rusa. La exención, sin embargo, se justificó ante la presión por los aumentos en los precios de los combustibles, un tema sensible para los votantes estadounidenses en las próximas elecciones de medio mandato, donde los republicanos podrían perder el control del Congreso. La tensión entre la prioridad económica doméstica y el apoyo a Ucrania ha generado un debate interno dentro del partido republicano y con aliados internacionales.
¿Qué sigue?
Durante los próximos 60 días, la administración Trump analizará los efectos de las sanciones y podría reevaluar su postura. Mientras tanto, Ucrania y sus aliados europeos esperan una señal clara de compromiso estadounidense. Si la suspensión se mantiene tras ese plazo, se abriría una nueva etapa de incertidumbre en el apoyo occidental a Kyiv y en la estrategia de aislamiento económico de Moscú.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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