Un sacerdote ecuatoriano falleció el sábado en Guayaquil tras ser golpeado por una cruz que se desprendió durante una misa transmitida en vivo por Facebook.
El padre Patricio Sánchez Molinari, miembro de la congregación del Santísimo Redentor y párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el centro-sur de Guayaquil, sufrió un golpe fatal en la cabeza cuando una cruz de madera con el crucifijo cayó sobre él frente al altar. El accidente ocurrió durante la celebración eucarística, transmitida en tiempo real, y fue captado por las cámaras; testigos presenciaron el incidente y solicitaron ayuda de inmediato. El cardenal Luis Gerardo Cabrera, arzobispo de Guayaquil, confirmó el deceso mediante un comunicado oficial.
Dato clave: El sacerdote tenía 42 años y llevaba ocho años en el ministerio sacerdotal tras ingresar a la congregación del Santísimo Redentor, fundada en 1732.
El hecho generó una fuerte conmoción en la comunidad católica ecuatoriana. Varias parroquias y centros educativos vinculados a la Iglesia emitieron declaraciones de pesar y ofrecieron apoyo espiritual y material a la familia del fallecido. Las redes sociales se llenaron de mensajes de solidaridad, mientras circulaba el video del accidente, que se volvió viral el domingo tras el anuncio del fallecimiento. Las autoridades eclesiásticas indicaron que se realizará una investigación interna para determinar las causas del desprendimiento de la cruz, cuya instalación data de varios años atrás.
Contexto
Análisis: La tragedia reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en los espacios religiosos, especialmente en edificios históricos con infraestructura vulnerable. En Ecuador, donde la Iglesia católica mantiene una fuerte presencia social y cultural, este episodio pone en evidencia la necesidad de revisar protocolos de mantenimiento en templos, especialmente aquellos que albergan eventos con transmisiones en vivo y gran afluencia de fieles. Aunque no se ha revelado aún si hubo negligencia técnica, el incidente ocurrió en un contexto de creciente uso de plataformas digitales por parte de las instituciones religiosas para llegar a los fieles, lo que exige mayor rigurosidad en la seguridad física de los espacios.
¿Qué sigue?
Se prevé una misa de cuerpo presente en la iglesia donde laboraba el sacerdote, con asistencia esperada de miles de fieles. El Arzobispado de Guayaquil coordinará una comisión técnica para inspeccionar las estructuras de los templos bajo su jurisdicción. Asimismo, se evaluará la posibilidad de implementar normas mínimas de seguridad para eventos transmitidos en vivo, con énfasis en la revisión de instalaciones fijas como cruces, altares y elementos colgantes.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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