Los nuevos alcaldes heredarán un desastre potencial: El Niño fuerte en 2027 y un Estado con S/114.000 millones sin ejecutar, lo que pone en riesgo a millones de peruanos.
Según proyecciones del Enfen, entre octubre de 2026 y febrero de 2027 se presentará un fenómeno de El Niño de intensidad fuerte a extraordinaria, con efectos que podrían extenderse hasta mayo. Las autoridades electas asumirán sus cargos en enero de 2027, enfrentando un Estado con baja capacidad de respuesta y una histórica ineficiencia en el gasto: en los últimos tres ciclos municipales se dejaron sin ejecutar S/114.000 millones en inversión, con un promedio de ejecución del 63%; a julio de este año, casi 20.000 proyectos públicos —la mayoría locales— aún tenían cero soles gastados.
Dato clave: A fines de julio, más de 300 municipalidades habían ejecutado menos del 40% de sus recursos destinados a reducción de vulnerabilidad, y 109 no habían gastado nada.
La inacción no solo refleja mala gestión, sino también una crisis sistémica: falta de equipos técnicos, alta rotación de funcionarios, normas cambiantes, carteras de proyectos irreales (como las más de 1.000 obras programadas por San Marcos) y corrupción. El problema no es solo local: en agosto, incluso instituciones como el Ministerio del Interior, la ANIN y el Indeci iban rezagados en prevención, y el proyecto de drenaje de Piura seguía en estudios técnicos. Sin coordinación entre el MEF, los sectores y los gobiernos subnacionales, ni flexibilidad para reorientar recursos, ni siquiera los alcaldes más capacitados logran ejecutar a tiempo.
Contexto
La región norte —Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad— sigue sin contar con sistemas de drenaje fluvial, y más de la mitad de los municipios del país carece de brigadas, almacenes y ayuda humanitaria. La falta de prevención no es un error temporal: es una costumbre institucional que paga la ciudadanía con vidas, hogares y medios de vida. Mientras algunos esperan la emergencia para actuar, otros ya saben que la prevención solo tiene valor antes del desastre.
¿Qué sigue?
Los nuevos alcaldes deben asumir con un equipo técnico preparado, una cartera corta de proyectos prioritarios (limpieza de quebradas, drenaje, almacenes), coordinación inmediata con el Gobierno Central y estándares altos de calidad y transparencia en el gasto. Este domingo no solo se elige a un candidato: se elige al responsable de ejecutar bien cuando la lluvia y los huaicos ya estén llegando. La capacidad de gastar bien, antes de que llegue la crisis, será la prueba definitiva de liderazgo.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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