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Líder vs Críticas"Promesas""Realidad"4 años de gestión pendiente

El candidato Rafael López Aliaga lidera las encuestas para la alcaldía de Lima, pero su eventual victoria en las municipales del 4 de octubre enfrenta serias dudas sobre su credibilidad y desempeño previo.

Según el simulacro de votación y las encuestas recientes, Renovación Popular tendría ventaja en la capital, con López Aliaga como posible alcalde, pese a que su candidatura generó controversia al haber renunciado a su curul para postular tras una modificación constitucional que, según críticos, viola el espíritu de la norma.

Dato clave: El 4 de octubre se celebrarán las elecciones municipales en Lima, donde el candidato de Renovación Popular podría asumir la alcaldía tras su gestión anterior (2019-2022) marcada por deudas millonarias y polémicas declaraciones.

La campaña ha exhumado las contradicciones de López Aliaga: prometió no renunciar a su escaño para contender por la alcaldía, pero lo hizo; aseguró que Lima sería una “potencia mundial”, frase que hoy suena irónica tras su gestión marcada por déficit fiscal y falta de avances concretos. Sus opositores lo han acusado reiteradamente de ineficacia, mentira estructural y agresividad verbal, especialmente en los últimos debates electorales.

Contexto

Análisis: La narrativa de “premio consuelo” que rodea su posible victoria responde a que su verdadera aspiración era la presidencia, no la alcaldía. Además, al haber estado al frente de la Municipalidad Metropolitana en el último periodo, no podrá culpar a gobiernos anteriores por los fracasos de su gestión. La presión mediática y ciudadana se ha intensificado tras revelaciones sobre deudas pendientes y decisiones cuestionadas, lo que le impide desmarcarse con facilidad de la imagen de ineficacia que le han atribuido.

¿Qué sigue?

En los próximos días, los candidatos pequeños intensificarán sus críticas, aprovechando el liderazgo de López Aliaga para ganar visibilidad. Si gana, su gestión comenzaría bajo un escrutinio extremo, con poca margen para justificar resultados y alta exigencia por parte de la ciudadanía y la prensa. El reto no será solo administrativo, sino de recuperar credibilidad, algo que, hasta ahora, ha fracasado en lograr.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.