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Agenda Legislativa 2026Faltan 60 días para cierre del período

El gobierno y el Congreso han dejado de lado la Agenda Legislativa, mecanismo institucional creado en 2001 para priorizar debates clave, lo que evidencia una crisis de liderazgo y coordinación entre los poderes.

La Resolución Legislativa 011-2001-CR, aprobada el 13 de octubre de 2001 bajo la presidencia de Carlos Ferrero Costa, estableció la Agenda Legislativa como herramienta de concertación entre el Ejecutivo y el Legislativo para definir conjuntamente los temas prioritarios del año. A la fecha —dos meses antes del cierre de la primera legislatura del actual período—, ni el Consejo de Ministros ni los grupos parlamentarios han presentado su propuesta de agenda para el período anual de sesiones, pese a que los reglamentos de la Cámara de Diputados (art. 32) y del Senado (art. 33) lo exigen explícitamente.

Dato clave: La Agenda Legislativa fue implementada en 2001 a menos de tres meses de asumir el gobierno y el nuevo Parlamento, y está vigente en los reglamentos actuales de ambas cámaras.

Este instrumento no busca imponer consensos sobre el fondo de las propuestas, sino garantizar que los temas de mayor relevancia nacional —como reformas estructurales o leyes urgentes— sean debatidos con prioridad en comisiones y pleno. Además, su publicidad fomenta la participación ciudadana y evita la opacidad normativa, al prever una calendarización clara de las discusiones. Sin embargo, su incumplimiento actual refleja una desatención institucional que debilita la gobernanza y profundiza el estancamiento legislativo.

Contexto

Análisis: La ausencia de la Agenda Legislativa se suma a la tensa negociación sobre la delegación de facultades legislativas, lo que evidencia una cultura parlamentaria débil en materia de planificación estratégica. La falta de iniciativa por parte de los actores políticos no solo posterga decisiones clave para el desarrollo, sino que socava la credibilidad de las instituciones en momentos en que el país requiere estabilidad y rumbo claro. Esto se produce en un escenario de fragmentación partidaria y baja confianza ciudadana, donde la ausencia de coordinación institucional se traduce en parálisis y desatención de problemáticas urgentes.

¿Qué sigue?

Para recuperar la capacidad de acción legislativa, el Ejecutivo y las bancadas deben actuar con urgencia: presentar sus propuestas de agenda antes del inicio del período ordinario de sesiones y comprometerse a debatirlas con seriedad y transparencia. Si no se restablece este mecanismo básico de concertación, se profundizará el estancamiento y se debilitará aún más la capacidad del Estado para responder a las demandas sociales.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.