El constitucionalista Domingo García Belaunde señala que el Senado no tiene competencia para incorporar puntos adicionales a los 20 aprobados por la Cámara de Diputados en la tramitación de las facultades legislativas solicitadas por el Ejecutivo.
En una entrevista publicada el 12 de octubre de 2026 por El Comercio, García Belaunde aclara que, en el marco del proceso parlamentario para otorgar facultades legislativas al Ejecutivo, el Senado solo puede revisar y aprobar o rechazar el texto ya aprobado por Diputados, sin poder alterar su contenido. La propuesta original del Gobierno contemplaba 66 puntos, pero la Comisión de Constitución de la Cámara Baja redujo el paquete a 20 puntos, los cuales ya fueron validados por los diputados. Según el experto, cualquier intento por parte del Senado de incorporar elementos no incluidos en dicha versión sería inconstitucional.
Dato clave: El Senado no está facultado para agregar puntos a los 20 aprobados por Diputados en la tramitación de las facultades legislativas.
Este debate se inscribe en un contexto de tensión institucional entre el Ejecutivo y el Legislativo, tras la solicitud del presidente Pedro Castillo —posteriormente retirada— de otorgar poderes legislativos extraordinarios para impulsar reformas estructurales. La discusión gira en torno a los límites del principio de unicidad parlamentaria, que exige que ambas cámaras trabajen sobre un mismo texto. García Belaunde subraya que, una vez aprobado un proyecto en Diputados, el Senado solo puede emitir una posición global sin incurrir en modificaciones sustanciales, bajo pena de vulnerar el ordenamiento constitucional.
Contexto
Análisis: La posición del constitucionalista reafirma la postura de quienes defienden la rigidez del proceso legislativo frente a intentos de concentración de poder. Organismos como la Comisión de Derechos Humanos y expertos jurídicos han expresado preocupación por la posibilidad de que el Ejecutivo busque sortear el control parlamentario. Mientras tanto, sectores del Congreso exigen transparencia en los contenidos de las facultades solicitadas, mientras la sociedad civil alerta sobre riesgos de desequilibrio institucional.
¿Qué sigue?
El Pleno del Senado deberá pronunciarse en los próximos días sobre si acepta el texto de Diputados sin modificaciones o inicia una nueva tramitación, lo que podría generar un estancamiento legislativo. Si se confirma la imposibilidad de añadir puntos, el Ejecutivo tendría que redefinir su estrategia, ya sea mediante proyectos separados o negociaciones con bloques parlamentarios. La decisión marcará el rumbo del diálogo entre Poderes en un año electoral.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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