Seleccione su idioma

Proyección PBI 2026-2031 (%)2.520263.020273.020285.520295.520305.52031↑ Rebote tras El Niño y reformas

El economista del PAD de la Universidad de Piura señala que, tras los efectos de El Niño en 2026-2027, el Perú podría experimentar un rebote económico en 2028, con crecimiento promedio de 5,5% en 2028-31 si se ejecutan reformas estructurales.

Según el análisis, el crecimiento del PBI en los próximos años debe evaluarse bajo una perspectiva quinquenal: 2026 y 2027 serán años de contracción moderada (promedio anual de 3%) debido al impacto del fenómeno climático, pero sin caer en niveles críticos como en 1983 o 1997 (-3 a -5 puntos), gracias a una sólida macroeconomía actual. El 2028 marcaría el inicio de una recuperación, y el período 2029-31 se proyecta con un crecimiento sostenido de 5,5% anual en promedio, siempre que se mantenga la estabilidad sociopolítica y se impulsen reformas profundas.

Dato clave: El Perú ha crecido 4,2% anual en los últimos 25 años, casi el doble que la región (2,3%), y 3,8% en promedio en el último siglo, a pesar de múltiples choques internos y externos.

La clave del futuro económico radica en la transición de la resiliencia histórica hacia un crecimiento estructural y sostenible. Esto exige, en el bienio 2026-2027, no solo mitigar los impactos de El Niño, sino también lanzar reformas estructurales y una reingeniería integral del Estado —en aspectos como gobernanza, dimensión y gestión—. El apoyo empresarial al actual gobierno y la fortaleza de reservas internacionales, el sistema bancario y un endeudamiento público administrable son factores clave que diferencian esta coyuntura de episodios pasados. Además, se espera que los precios de los minerales sigan favoreciendo al país por tendencias tecnológicas y medioambientales globales, y que sectores como agroexportación y turismo impulsen la economía.

Contexto

Análisis: La economía peruana ha demostrado una notable capacidad de recuperación tras shocks externos, pero su potencial de crecimiento a mediano y largo plazo depende de superar estructuralmente sus limitaciones. El consenso entre analistas apunta a que, sin una mejora sustancial en la calidad del gasto público, la formalidad y la inversión productiva, los ciclos de crecimiento seguirán siendo efímeros. En este sentido, el llamado “rebote” de 2028 no será automático: requiere decisiones políticas audaces y consensos amplios para modernizar el aparato del Estado y atraer inversión privada. La región también juega un rol: si América Latina logra superar sus polarizaciones ideológicas, Perú podría aprovechar mejor sus ventajas comparativas en minería y sectores no tradicionales.

¿Qué sigue?

Los próximos meses son decisivos: la ejecución de reformas en educación, justicia y competitividad debe iniciarse ya, incluso antes de que el impacto de El Niño se haga plenamente visible. Si se logra mantener la estabilidad y avanzar en la agenda estructural, el Perú podría consolidar una nueva etapa de crecimiento sostenido, con tasas que superen el 4% anual en el horizonte 2029-31, posicionándose como uno de los economías más dinámicas de América Latina.


📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.