El retiro político de Luis Acuña, tras su derrota en las elecciones regionales y la prórroga de su mandato en La Libertad, pone en duda la sostenibilidad de su legado académico y partidario.
Tras fracasar en su candidatura a la presidencia por Alianza para el Progreso (APP) en 2016 —con una tesis doctoral cuestionada por plagio y la apropiación de un libro ajeno—, Acuña completó su gestión como gobernador regional con más de 120 días de ausencia entre 2023 y mayo de 2025. En las elecciones regionales de este año obtuvo apenas 192.516 votos (1,15% del total válido), quedando en el puesto 13 de 35 candidatos. A pesar de anunciar su salida de la política, su partido —que perderá su inscripción en enero de 2027 sin representación parlamentaria— lo mantiene como líder de la reinscripción, según confirmó su secretario general, Luis Valdez.
Dato clave: Entre 2020 y 2025, la Universidad César Valleo inscribió 216.819 títulos ante la Sunedu —uno cada 14 minutos— y más de 46.000 posgrados, cifras hasta ocho veces superiores a las de sus pares.
Su trayectoria política estuvo marcada por alianzas cambiantes: desde su vinculación con PPK en 2011 hasta su rol como socio flexible de los gobiernos de turno, incluso presidiendo el Congreso en varias ocasiones. Sin embargo, su tolerancia cero a la crítica lo llevó a querellar al periodista Christopher Acosta por el libro *Plata como cancha*, lo que generó un fuerte rechazo social y obligó al entonces gobernador a retirar la denuncia. Hoy, su influencia se mantiene en regiones como Áncash, Piura y Tacna, donde APP lidera las intenciones de voto para la segunda vuelta regional del 6 de diciembre.
Contexto
La crisis de credibilidad de Acuña no es solo política, sino académica y institucional: su gestión en la universidad privada más grande del país, en términos de titulaciones, ha generado sospechas sobre la calidad de los programas de posgrado y su utilidad real. Este descalabro simboliza la desconfianza creciente hacia ciertos modelos educativos y partidistas que priorizan la cantidad sobre la exigencia. Mientras algunos ven en su retiro una oportunidad de renovación, otros cuestionan si se trata de una pausa táctica para reagrupar fuerzas.
¿Qué sigue?
La reinscripción de APP en enero de 2027 será un test clave: si Acuña mantiene su liderazgo, podría reeditarse en 2026, pero si su influencia se desvanece en las regiones, su proyecto político enfrentaría un colapso definitivo. Mientras tanto, la pregunta que queda es si su legado académico sobrevivirá sin el respaldo de su figura política.
📰 Publicado originalmente en El Comercio. Este contenido ha sido reescrito con fines informativos.
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